
La Muy Antigua, Leal, Heroica y Munífica Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla celebró el pasado 18 de enero la tercera edición del homenaje al escritor Edgar Allan Poe, nombrado Embajador Universal del Amontillado en 2024. El acto tuvo lugar en la histórica Casa de Palop, un espacio que fue jesuítico y franciscano antes de convertirse en bodega, y que hoy se erige como uno de los escenarios simbólicos más singulares del patrimonio montillano en su quinientos aniversario.
El Preceptor de la Cofradía “Terra Vinorum”, José Emilio Guerrero Ginel, ofició el acto con una reflexión profunda sobre la dualidad del Amontillado, su vida en la oscuridad y su renacer como vino eterno. El Maestro de Ceremonias condujo la liturgia con solemnidad, subrayando el vínculo entre la creación literaria y la tradición vinícola de Montilla.
Uno de los momentos más destacados fue la procesión hacia el pasadizo que conecta la bodega con el antiguo castillo. Cofrades portaron una botella extraída de la emblemática Bota 80 —vasija consagrada al espíritu del autor— junto a una rosa negra, símbolo de duelo y revelación. Ambos elementos fueron depositados junto a la lápida que recuerda a Poe, sellando un gesto que une la crianza del vino con la memoria del escritor que lo convirtió en mito.
Miguel Sánchez Castro, delegado de Festejos, en representación del alcalde de Montilla clausuró el acto, quien destacó la importancia de este homenaje como expresión del compromiso de la ciudad con su cultura, su historia y su identidad vitivinícola. En una noche marcada por la palabra, la música y el simbolismo, Montilla reafirmó su papel como cuna del Amontillado y guardiana de un legado que trasciende generaciones.
Texto: Cofrade Andana. Foto: Javier Portero Vela
