
La procesión con la imagen de San Sebastián mártir puso el broche final a los actos y cultos celebrados por la Parroquia de San Sebastián en honor a su titular. En el día de su festividad, numerosos devotos arroparon la imagen del santo, que recorrió varias calles del barrio de la Cruz en una muestra de fe y tradición muy arraigada en la zona, acompañada por los sones de la Centuria Infantil Romana, que aportó un marcado carácter solemne y popular al cortejo.
La salida procesional tuvo lugar tras la eucaristía solemne celebrada en la parroquia y presidida por Antonio Ramírez, párroco de San Sebastián, junto a Fernando Suárez, rector de la Basílica de San Juan de Ávila, y Antonio Palma, capellán del convento de Santa Clara. La celebración estuvo animada con los cantos del Coro del Comedor Social y al final los devotos pudieron besar la reliquia del dedo del santo, una de las tradiciones esperadas de esta fiesta.



Los actos en honor a San Sebastián se han desarrollado del 17 al 20 de enero, combinando devoción, cultura y convivencia. El sábado 17 se inició el programa con el triduo y la tradicional candelá, organizada por la parroquia y la Hermandad de la Misericordia en el Llanete de la Cruz.
La candelá, una tradición muy antigua que conserva la parroquia, reunió a numerosos montillanos en una noche fría que se vio reconfortada por el calor del fuego, las sopaipas con chocolate y el chorizo asado. Según explicó el párroco, este acto mantiene su significado religioso de purificación y renovación, aunque con el paso del tiempo se ha convertido también en una entrañable celebración de convivencia vecinal.


