La recién creada Terra Dance Studio puso el broche final al curso con La Última Función, un espectáculo que llenó de emoción y talento el escenario durante cerca de dos horas. Bajo la dirección de la coreógrafa y bailarina montillana Laura Velasco Criado, el público disfrutó de una propuesta que fue mucho más allá de una exhibición de fin de curso, combinando danza, acrobacias, circo, teatro y música en torno a una historia cargada de simbolismo.

El hilo conductor giró en torno a una niña que sueña con dedicarse a lo que más ama, el baile, y a las dificultades que encuentra en el camino hasta descubrir que los sueños solo se cumplen cuando no se renuncia a ellos. Un mensaje que conectó con el público a través de un montaje cuidado, dinámico y lleno de sensibilidad.

Sobre el escenario se sucedieron coreografías de diferentes estilos, danza contemporánea, iniciación a la danza, sevillanas, acrobacias en aro y telas aéreas, además de números de circo y artes escénicas interpretados por el alumnado de las clases que la escuela imparte en los colegios Salesianos y San Luis.

El espectáculo contó también con la participación de artistas invitados y grupos colaboradores como la Escuela María Hames de Circo, Hung Kuen Montemayor, el grupo de baile de Soledad Salido y el grupo de Sevillanas de Marga, que aportaron aún más variedad a un montaje que sorprendió por su calidad artística.

Con cerca de 60 alumnas y alumnos en su primer año de funcionamiento como escuela, Terra Dance Studio demuestra el crecimiento de un proyecto que nace con la intención de seguir ampliándose. Como adelantó Laura Velasco, el objetivo es crear en Montilla una escuela de artes escénicas que reúna danza, circo, teatro y otras disciplinas, ofreciendo una formación cada vez más completa y profesional.

Con La Última Función, Terra Dance Studio demostró que va mucho más allá de un festival de fin de curso, ofreciendo una excelente carta de presentación de un proyecto que aspira a consolidarse como referente artístico en Montilla.