Un penalti en el minuto 73 decidió un duelo áspero ante el Atlético Perabeño y dejó a los montillanos a tres puntos del CD Higuerón antes del enfrentamiento directo.

El Apedem Montilla firmó otra victoria agónica, de esas que se celebran con el alma, gracias a un penalti transformado por Aarón Salado en el minuto 73. Tres puntos de oro que mantienen al conjunto montillano en la segunda plaza y lo sitúan a tan solo tres del líder, el CD Higuerón, que no pasó del empate sin goles en su visita al feudo del Salerm Cosmetic Puente Genil. El pulso por el campeonato se aprieta… y Montilla no se baja de la pelea.

No fue un triunfo sencillo. Nada lo es en esta categoría. Y menos ante un combativo CD Atlético Perabeño, que vendió cara su derrota. El encuentro se torció pronto para los visitantes: minuto 9, salida temeraria de su guardameta fuera del área, mano clara e infantil y expulsión directa. Todo un partido por delante con uno menos. El escenario parecía propicio para una tarde plácida… pero el fútbol no entiende de lógica.

El equipo de Rafa Garrido volvió a evidenciar esa asignatura pendiente de la eficacia. Dominio espeso, circulación lenta y pocas fisuras en el entramado defensivo perabeño, con un Jesús Luque imperial bajo palos, sosteniendo a los suyos con intervenciones de mérito. El Montilla tenía el balón, pero no la claridad. Y así, entre intentos sin filo y un rival ordenado y correoso, el descanso llegó con un inquietante 0-0.

Tras el paso por vestuarios, los auriverdes dieron un paso al frente: más intención, más verticalidad, más presencia en campo contrario. Pero el gol seguía resistiéndose. La más clara llegó en el 58: falta botada por Álex Hierro y testarazo impecable de Javi Ruz que se estrelló en el palo derecho. El grito quedó ahogado en la madera. El público comenzaba a impacientarse. El reloj corría. La ansiedad asomaba.

Hasta que el minuto 73 cambió la tarde.

Ezequiel Salado filtró un balón con aroma a medio gol hacia su hermano Aarón. El delantero encaró y, en la salida desesperada de Jesús Luque, fue arrollado dentro del área. Penalti claro. Pena máxima y máxima responsabilidad. Aarón tomó el balón, respiró hondo y ejecutó con determinación: disparo fuerte, raso, a la derecha del meta cordobés, que adivinó la intención, pero no pudo evitar el tanto. El Municipal estalló. Otra vez Aarón. Otra vez decisivo. Con este gol, el ariete montillano alcanza los nueve tantos e iguala su mejor registro goleador en una temporada.

El 1-0 liberó al Montilla, que buscó sentenciar. Y pudo hacerlo. En el 87, Alfredo Lorenzo “Dito” conectó un zurdazo poderoso que se estrelló en el travesaño. La madera volvió a interponerse entre los auriverdes y la tranquilidad. Pero esta vez el marcador no se movería más.

El pitido final certificó lo verdaderamente importante: tres puntos más que permiten al conjunto del APEDEM alcanzar los 44 y mantenerse firme en la segunda posición, a solo tres del líder. Precisamente el CD Higuerón será el próximo rival. Un duelo con aroma a final anticipada, donde no solo estarán en juego los puntos, sino quizás el liderato y buena parte del campeonato.

Como nota destacada, el encuentro dejó el debut liguero del joven guardameta Aarón Márquez, que ingresó en el minuto 88 tras cuatro convocatorias con el primer equipo. El juvenil ya había tenido minutos la pasada campaña en Copa Diputación y Copa de Andalucía, pero nunca en competición regular. Un paso más en su crecimiento.

El Apedem Montilla sigue creyendo. Sufre, insiste, golpea cuando debe. No siempre juega brillante, pero compite con fe. Y cuando el balón quema, siempre aparece alguien dispuesto a asumir la responsabilidad.