
La ciudad contará con nuevos responsables pastorales: Florencio Muñoz asumirá la vicerrectoría de la Basílica de San Juan de Ávila, Francky Yacinthe será vicario parroquial de Santiago y San Francisco Solano y Abraham Luque García administrador parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha hecho públicos este sábado 27 de junio los nuevos nombramientos para la diócesis de Córdoba, coincidiendo con la ordenación de nuevos sacerdotes. Estos cambios supondrán la llegada de dos nuevos sacerdotes a Montilla y el nombramiento de Florencio Muñoz como vicerrector de la Basílica de San Juan de Ávila.
Los cambios afectan de lleno a Montilla con la marcha de dos sacerdotes muy vinculados a la vida parroquial de la ciudad. Por un lado, Javier González Martínez deja sus responsabilidades como vicario parroquial de Santiago Apóstol y vicerrector de la Basílica de San Juan de Ávila, cargos que ha desempeñado durante los dos últimos años. Por otro, Rafael Gabriel Castro Flores cesa como párroco de Nuestra Señora de la Asunción tras cerca de ocho años al frente de esta comunidad parroquial.
A partir de ahora, Javier González Martínez desarrollará su labor pastoral como párroco de San Juan Bautista de Almedinilla y de San Antonio Abad de Las Sileras, mientras que Rafael Gabriel Castro Flores desempeñará su ministerio como vicario parroquial de Ntro. Padre Jesús Nazareno y San José de Puente Genil.
Nuevos nombramientos para Montilla: Estos movimientos conllevarán nuevos nombramientos en las parroquias montillanas. Entre las principales novedades destaca que Florencio Muñoz García, hasta ahora párroco de San Francisco Solano, asumirá también el cargo de vicerrector de la Basílica de San Juan de Ávila, una responsabilidad que tradicionalmente había estado vinculada a la parroquia de Santiago. Además, Francky Yacinthe será el nuevo vicario parroquial de San Francisco Solano y Santiago de Montilla, mientras que Abraham Luque García ejercerá como administrador parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Montilla.
Los cambios de destino forman parte de la vida habitual de la diócesis, aunque siempre suponen un momento de especial significado para las comunidades parroquiales.
Javier González, un primer destino marcado por la cercanía
Montilla ha sido el primer destino sacerdotal de Javier González Martínez. Con tan solo 27 años, ha ejercido como vicario parroquial de Santiago Apóstol y vicerrector de la Basílica de San Juan de Ávila, dejando una profunda huella entre jóvenes y mayores.
Llegó a Montilla tras su ordenación sacerdotal en julio de 2024, después de haber realizado durante el curso anterior su etapa pastoral en la parroquia de Santiago. En total, ha permanecido vinculado a la ciudad durante cerca de tres años, tiempo en el que ha destacado por su cercanía, disponibilidad, sencillez y capacidad para implicarse en la vida parroquial.
Entre las experiencias más significativas de estos años destaca su cercanía con los grupos de jóvenes de la parroquia y de la Basílica, su participación junto a un grupo de montillanos y miembros de la diócesis de Córdoba en la misión de Picota, en Perú, así como su acompañamiento, hace apenas unas semanas, a cerca de un centenar de jóvenes en el encuentro con el Papa en Madrid. Desde la discreción, la sencillez y el trabajo constante, Javier ha estado siempre presente allí donde la parroquia y la Basílica lo han necesitado.
Su marcha deja un importante vacío entre los numerosos jóvenes y feligreses con los que ha compartido estos años de ministerio.

Rafael Castro, ocho años de intensa labor pastoral en el barrio del Gran Capitán
El sacerdote montillano Rafael Gabriel Castro Flores fue nombrado en 2019 párroco de Nuestra Señora de la Asunción de Montilla y de la ermita de La Merced. Además, durante este tiempo ha sido responsable de la comunidad parroquial del Llano del Espinar, de la Residencia San Rafael y capellán del Hospital de Montilla.
Durante estos casi ocho años se ha implicado plenamente en la vida del barrio del Gran Capitán, acompañando a los grupos de catequesis, Cáritas y a la Hermandad de la Santa Cena, con la que ha trabajado para impulsar la devoción a sus titulares y fomentar la participación de los más jóvenes.
También ha estado presente en las principales celebraciones del barrio, como la Romería de la Virgen de las Viñas o la Fiesta de la Vendimia, donde cada año tiene lugar la tradicional ofrenda del primer mosto a la patrona de la vid y el vino.
Su cercanía, sensibilidad y dedicación han marcado estos años de servicio, en los que ha acompañado a numerosos vecinos en momentos de alegría y también de dificultad.
La marcha de Javier González y Rafael Castro supone el final de una etapa para dos sacerdotes muy queridos en Montilla, cuya labor pastoral ha dejado una huella que permanecerá en las comunidades a las que han servido.

Otros nombramientos correspondientes a la Vicaría de la Campiña:
El Obispo de Córdoba ha designado a nuevos responsables pastorales en distintas localidades. Entre ellos destacan Ángel Cristo Arroyo Castro, que será párroco de San Mateo de Lucena y rector del Real Santuario de la Virgen de Araceli, y Jesús Romera Fernández, que ejercerá como vicario parroquial de San Mateo de Lucena. También se han producido cambios en Priego de Córdoba, donde Jesús Enrique Aranda Cano asumirá las parroquias de Nuestra Señora de la Asunción, la Inmaculada Concepción de Aldea de la Concepción, Nuestra Señora del Rosario de Castil de Campos, Nuestra Señora del Carmen de Las Lagunillas y Nuestra Señora del Rosario de Fuente Tójar.
