Antonio Salido, el «romano de los fogones», ha vuelto a ponerse al frente de su equipo, con el que lleva más de tres décadas preparando uno de los grandes acontecimientos gastronómicos del calendario montillano en el que también se disfrutó de las tradicionales gachas de los Santos y de la música en directo.

La Plaza de la Aurora volvió a convertirse el pasado domingo 1 de noviembre en el gran punto de encuentro de la gastronomía y la convivencia montillana con la celebración de la 36 Paella Gigante de la Centuria Romana Munda. Una cita que, año tras año, reúne a cientos de personas en torno a un espectacular arroz y que se ha consolidado como una de las tradiciones más esperadas del calendario festivo de Montilla.

Al frente de los fogones estuvo, una vez más, Antonio Salido, el conocido «romano de los fogones», que ha dirigido a su equipo durante más de 30 años en la elaboración de esta paella gigante, la mas grande de las que se conocen. Una responsabilidad que, como él mismo reconocía durante la entrevista, se vive con muchos nervios y que comienza bastante antes de que se enciendan las brasas.

«Ya no es hoy solo, sino durante una semana de antes», explicaba, mientras supervisaba los preparativos y trataba de resolver las dificultades que este año han surgido al mover la gran paellera con una grúa para ponerla sobre las brasas. «Estoy sufriendo hasta que ponga el primer plato de arroz», confesaba Antonio Salido, consciente de que detrás de cada edición hay muchas horas de trabajo, coordinación y responsabilidad para que todo salga como esperan los romanos y, sobre todo, para que el público disfrute de la jornada.

Salido quiso destacar especialmente la colaboración de las empresas y establecimientos de Montilla, sin cuya ayuda, reconocía, sería imposible sacar adelante una actividad de estas dimensiones.

3.700 raciones y unas cantidades espectaculares

Este año, la Paella Gigante ha vuelto a crecer, se han preparado alrededor de 3.700 raciones, 200 más que en la edición anterior, una cifra que evidencia la extraordinaria respuesta que tiene esta convocatoria. El responsable de los fogones adelantaba también que la Centuria ya tiene en proyecto una paellera de mayores dimensiones para el próximo año, ante la dificultad de seguir aumentando las cantidades con el recipiente actual.

Las cantidades necesarias para elaborar el arroz dan una idea de la magnitud de esta empresa gastronómica: 350 kilos de arroz,60 kilos de pimientos rojos y verdes, 30 kilos de ajos, cuatro arrobas de vino, 20 kilos de gambas, otros 20 kilos de pez espada y 180 kilos de carne.

Unas cifras que impresionan, pero que necesitan de un equipo perfectamente coordinado. Desde primera hora de la mañana, los romanos se distribuyeron las tareas de preparación, corte de verduras, elaboración del sofrito y organización de la intendencia. Unas veinte personas trabajan directamente en esta parte de la cocina, mientras que alrededor de un centenar de integrantes de la Centuria participan en el conjunto de la celebración.

Una jornada que comienza desde primera hora

Los preparativos arrancaron a las ocho de la mañana con el encendido de las brasas y la organización de todo el dispositivo para cocinar el arroz. La Plaza de la Aurora fue mostrando durante la mañana una intensa actividad, con el equipo de cocina trabajando sin descanso y numerosos vecinos acercándose para seguir de cerca la elaboración de la paella y para coger sitio para pasar un buen día junto a amigos y familias.

Una vez concluida la paella, el párroco de Nuestra Señora de la Asunción, Abraham Luque, realizó la tradicional bendición del arroz. El acto contó también con la presencia del alcalde de Montilla, Rafael Llamas, que sacó la primera cuchara, junto al presidente de la centuria Rafael Cabello, acompañados por miembros de la corporación.

La jornada gastronómica tuvo su continuación con otro de los sabores propios de estas fechas: las tradicionales gachas de los Santos, elaboradas por Paco Salido como cabeza de otro grupo de romanos, que pusieron el broche dulce a la comida.

De la gastronomía a la música y las actividades populares

La 36 Paella Gigante volvió a ser mucho más que una cita gastronómica. La programación se completó con distintas propuestas que contribuyeron a llenar de ambiente festivo el dia de Todos los Santos.

Entre ellas se celebró una ruta de senderismo y una quedada motera que reunió a aficionados a las Vespas y a las Harley-Davidson. Ya por la tarde, la música tomó el relevo de la gastronomía con la participación de Dj Arjona y el concierto de Maldito Duende, grupo tributo a Héroes del Silencio, que puso un magnifico broche musical a esta celebración.

Rafael Cabello, presidente de la Centuria y Dj Arjona, responsable de la música y del concierto

Fotos: Paco Mejías, Ayuntamiento y NuestraVoz