El Apedem Montilla no pudo sumar en la matinal del domingo y cayó por la mínima (0-1) ante la Asociación Deportiva Fútbol Base Bujalance, uno de los conjuntos más competitivos de la categoría. Pese al resultado adverso, el equipo montillano firmó un encuentro serio y ordenado, en el que plantó cara a su rival y mantuvo sus opciones hasta los últimos minutos.

El conjunto montillano afrontaba el compromiso con ausencias importantes, especialmente de jugadores fundamentales que acumulaban una elevada carga de minutos. Sin embargo, estas circunstancias no impidieron que los locales saltaran al terreno de juego con intensidad, concentración y las ideas muy claras. El trabajo realizado durante la semana se trasladó al césped, permitiendo al Apedem neutralizar las principales virtudes del conjunto visitante y limitar sus opciones ofensivas durante una primera mitad en la que apenas concedió ocasiones de peligro.

Tras el paso por vestuarios, el encuentro mantuvo una dinámica similar. El Apedem continuó mostrando solidez defensiva y disciplina táctica, al tiempo que buscaba sus opciones para adelantarse en el marcador. Los locales dispusieron de varios acercamientos para desequilibrar la balanza, aunque les faltó precisión en los metros finales para transformar esas llegadas en ocasiones de mayor peligro.

Cuando el partido parecía encaminarse hacia un desenlace muy ajustado, una acción individual del conjunto visitante terminó provocando un penalti que el Bujalance transformó en el definitivo 0-1. Un duro golpe para los intereses montillanos, que hasta ese momento habían conseguido mantener a raya el ataque rival.

Lejos de rendirse, el Apedem dio un paso adelante en el tramo final y se volcó en busca del empate. Los montillanos apretaron hasta el último instante y estuvieron cerca de encontrar su recompensa con un peligroso remate de cabeza de Edu, que rozó el gol y pudo cambiar el desenlace del encuentro.

Más allá de la derrota, el equipo dejó señales positivas. La seriedad táctica, el compromiso colectivo y la capacidad para competir frente a uno de los rivales más fuertes de la categoría son aspectos sobre los que seguir construyendo. El partido volvió a demostrar que el Apedem tiene argumentos para plantar cara a cualquier adversario, aunque deberá mejorar su eficacia en los metros finales para transformar el trabajo realizado en puntos.

La competición continúa y el equipo ya mira hacia su próximo compromiso con el objetivo de seguir creciendo, corregir errores y convertir las buenas sensaciones en resultados.

Crónica y fotos: David Córdoba. Apedem