La 40ª edición de la Cata del Vino Montilla-Moriles volverá a convertir la Avenida del Alcázar en el epicentro del vino cordobés con una programación que combinará degustaciones, actividades formativas y propuestas culturales en torno al sector vitivinícola.

Organizada por la Diputación de Córdoba junto al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Montilla-Moriles, la cita contará con la participación de diez bodegas amparadas por la denominación de origen, consolidándose como uno de los principales escaparates del vino de la provincia.

El evento se desarrollará en una carpa de 3.500 metros cuadrados y ofrecerá, además de la degustación de vinos, una programación complementaria con catas dirigidas, talleres y la exposición ‘Enoturismo a través de la fotografía’, del fotógrafo montillano Ghema Garrido Mármol. Como novedad en esta edición, no será necesario adquirir entrada para acceder al recinto.

Durante la presentación, el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, destacó el papel del sector vitivinícola y señaló que “los bodegueros y viticultores son quienes se dejan el alma para mantener viva esta tradición”, subrayando además que esta cata es “el alma de nuestra ciudad y nuestra provincia”.

Fuentes también hizo referencia a la compleja situación que atraviesa el sector debido a las condiciones meteorológicas adversas, con importantes pérdidas en la última campaña, y animó a la ciudadanía a participar en la cata como forma de apoyo a los productores.

La Cata del Vino Montilla-Moriles se consolida así como antesala del Mayo cordobés y como una de las grandes citas enoturísticas de Andalucía, con una previsión de alrededor de 50.000 visitantes.