El momento central tuvo lugar en la Parroquia de Santiago, donde el sentenciador, en un gesto cargado de simbolismo, se arrodilló para dictar el fallo condenatorio ante la imagen del Ecce Homo, obra del siglo XVI atribuida a Juan de Mesa el Mozo, y ante la presencia de autoridades y numeroso público.

En su intervención, Padilla Carballada proclamó: “Me dispongo a reiterar de nuevo, en la estela del tiempo, el fallo de la sentencia que te condenó”, subrayando el sentido litúrgico del acto: “la memoria de tu pasión ha de ultimarse con la contemplación de tu muerte, para que al tercer día podamos celebrar de nuevo tu resurrección gloriosa”.

El sentenciador incidió en el carácter redentor de la condena, afirmando que “he de reiterar —y reitero— esa condena a morir en la cruz, que fue desde entonces y será para siempre signo eterno de paz y perdón”, y recordó la entrega voluntaria de Cristo: “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas”.

El coronel dicta sentencia ante el Ecce Homo
Autoridades y sentenciadores

En un discurso de profundo contenido teológico y jurídico, destacó además que “realmente se condenó a la verdad que era Cristo” y que “no había fundamento para condenarle, no lo había entonces y no lo habría hoy”, definiendo el proceso como “un proceso a la verdad”.

La jornada había comenzado previamente en el salón de San Juan de Dios, donde los pendones de la Centuria presidieron el acto inicial. Allí, el sentenciador estuvo acompañado por los miembros de la Centuria, antes de ser escoltado por más de un centenar de romanos que, con sus toques característicos, lo condujeron hasta la Parroquia de Santiago, recreando de forma solemne el camino hacia la sentencia.

Sentenciaro y autoridades reciben a la Centuria Romana Munda en San Juan de Dios

En este primer acto intervino el jurista Francisco Criado, coordinador de la Sentencia, quien destacó la relevancia de esta tradición al señalar que “este es el acto que más nos significa como romanos y el más trascendente, ya que viene a dar sentido de una manera explícita y coherente con la historia al imprescindible protagonismo que los romanos tuvieron en la muerte de Cristo”.

Federico Trillo presenta al sentenciador

Tras ser presentado por Federico Trillo, jurista y sentenciador de 2025, amigo y mentor del nuevo sentenciador, Julio Padilla, pronunció la sentencia de una manera diferente a lo habitual. En lugar de leer de forma literal todos los datos recogidos en el documento, ofreció un análisis reflexivo sobre el contexto histórico, los motivos y todo el proceso, destacando que “es un proceso hacia la verdad” y que “Jesús vinculó el concepto de verdad con él mismo”.

Evocando el pronunciamiento que condujo a la muerte de Jesús de Nazaret hace 2.000 años, Padilla recordó que, a través de esa sentencia histórica, se operó la redención y se impuso la verdad, entendida como uno de los prismas de Dios y, por ende, de Cristo redentor.

Durante esta fase, se ofreció además una reflexión más amplia sobre el significado histórico y jurídico del proceso, recordando que no existieron dos sentencias distintas, sino una sola: la del Sanedrín, aprobada por Poncio Pilato, que condenó a Jesús primero a la flagelación y luego a morir en la cruz.

En este contexto se subrayó que los hechos que rodearon la condena fueron públicos —las profecías, los prodigios, la predicación y la doctrina— y que, pese a ello, “no había fundamento para condenarle”. Una idea que conecta con el sentido último de esta recreación: la necesidad de reiterar simbólicamente la condena para mantener viva la memoria de la redención.

Así, el discurso incidió en que “tenía que morir para revelar la verdad” y que esta sentencia se reitera cada año “para que siga obrando la redención”, en espera del día final anunciado en el Apocalipsis, cuando llegarán “los cielos nuevos y la tierra nueva”.

El presidente impone la insignia de oro de la Centuria al sentenciador

El acto contó con la presencia del alcalde de Montilla, Rafael Llamas; el presidente de la Centuria, Rafael Cabello; y el párroco de Santiago, Fernando Suárez, además de anteriores sentenciadores y destacadas personalidades del ámbito jurídico y de la judicatura de toda España.

La Sentencia Romana se consolida así como un acto único en el país, que aúna historia, derecho, fe y tradición en una representación que cada Cuaresma convierte a Montilla en escenario de una de las recreaciones más singulares del panorama cofrade.

La centuria tuvo un emotivo y especial recuerdo para José María Luque Moreno, fundador de la Centuria Romana e impulsor de este acto que nos dejó hace unos días.

Imágenes e información: CarminaLeiva-NuestraVoz