El CD Apedem Montilla no pudo sumar en su visita al Villa del Río CF (3-2) en un encuentro de dos partes bien diferenciadas, marcado por una primera mitad en la que los montillanos se vieron superados y una segunda en la que mostraron carácter, orgullo y capacidad de reacción.

Los primeros 45 minutos penalizaron al conjunto montillano. La falta de intensidad y concentración, unida a varios desajustes defensivos, permitió al equipo local imponer su eficacia y marcharse al descanso con una cómoda ventaja de tres goles (3-0).

Sin embargo, el Apedem no dejó de creer. Tras el paso por vestuarios, el equipo dio un paso al frente, ajustó su planteamiento y comenzó a ganar protagonismo en el juego. La presión, una mejor salida de balón y la ambición colectiva cambiaron el desarrollo del encuentro. Los goles de Aarón Salado y Jaime Márquez dieron alas a los montillanos y alimentaron la esperanza de una remontada que finalmente se quedó a las puertas.

La reacción de la segunda mitad fue uno de los aspectos más positivos del encuentro, aunque el resultado también deja una lección clara: en una categoría tan exigente, cada minuto cuenta y la concentración debe mantenerse desde el pitido inicial.

Ahora toca analizar lo sucedido, aprender de los errores y seguir trabajando para afrontar los próximos compromisos. Porque las derrotas también forman parte del camino y la respuesta pasa por levantarse, corregir y continuar defendiendo el escudo con compromiso y orgullo.

Crónica e imágenes: David Córdoba. Apedem