
Califican de “sorprendente” la escasa participación, con solo diez bodegas de un total de 54 operadores, lo que refleja una preocupante falta de implicación del sector vitivinícola.
El colectivo VitiVinum formado por la Asociación Cultural Vino en Rama y la Asociación de Bodegas de Moriles, ha expresado su preocupación por el desarrollo de la 40ª edición de la Cata del Vino Montilla-Moriles, que hoy abre sus puertas en Córdoba, denunciando la escasa participación y, especialmente, la ausencia total de bodegas del municipio de Moriles.
En un comunicado califican de “sorprendente” que un evento de esta relevancia cuente con la participación de apenas diez bodegas de un total de 54 operadores, lo que, a su juicio, refleja una disminución preocupante en la implicación del sector vitivinícola.
No obstante, consideran aún más grave la falta de representación de Moriles, uno de los pilares históricos de la denominación. En este sentido, subrayan que la Denominación de Origen Montilla-Moriles no puede entenderse sin la aportación de este municipio, por lo que su ausencia desvirtúa la esencia misma de la cata y ofrece una imagen “incompleta y distorsionada”.
El comunicado también cuestiona la capacidad de convocatoria del evento y apunta a una falta de estrategia compartida entre la organización, el Consejo Regulador y las bodegas, lo que estaría debilitando el papel de la cita como escaparate del conjunto del sector.
Desde una perspectiva institucional, advierten de que esta situación puede afectar a la credibilidad del evento, al no reflejar de manera equilibrada la realidad territorial y productiva de la denominación.
Pese a las críticas, las entidades firmantes han trasladado su deseo de éxito a los participantes en esta edición, al tiempo que insisten en la necesidad de corregir esta “deriva” para preservar el prestigio y la vocación integradora que históricamente han caracterizado a la cata.
