
El Ayuntamiento completa dos actuaciones del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino «Amontíllate» con una inversión cercana a los 400.000 euros
El entorno del antiguo Parador de Montilla, donde el Ayuntamiento prepara el futuro Museo del Vino, incorpora nuevas infraestructuras destinadas a mejorar la movilidad sostenible y la eficiencia energética del municipio. El Consistorio ha culminado la ejecución de un aparcamiento disuasorio con 69 plazas y una cubierta fotovoltaica que permitirá el autoconsumo del edificio y el suministro a los puntos de recarga para vehículos eléctricos.
Las actuaciones, correspondientes a los lotes 2 y 3 del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino «Amontíllate» y financiadas con fondos europeos Next Generation, han supuesto una inversión cercana a los 400.000 euros y representan un nuevo avance en la transformación de este espacio como uno de los principales accesos turísticos a la ciudad.
Durante la visita a las nuevas instalaciones, la concejala de Infraestructuras, Raquel Casado, destacó que estas actuaciones permiten avanzar en un modelo turístico basado en la sostenibilidad y la eficiencia energética. «Hoy recepcionamos las obras correspondientes a los lotes 2 y 3, que incluyen la ejecución de un aparcamiento con 69 plazas y la colocación de una cubierta portante con placas fotovoltaicas que nos ayudarán tanto al suministro de energía eléctrica de los puntos de recarga como del propio edificio».
Casado recordó que la actuación se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino «Amontíllate», financiado con fondos europeos Next Generation, y subrayó la apuesta municipal por incorporar energías renovables en uno de los proyectos turísticos más relevantes del municipio. «El futuro Museo del Vino será uno de los edificios más emblemáticos de Montilla y entendíamos que debía contar con un suministro energético procedente de fuentes renovables, además de ofrecer a los visitantes un espacio con puntos de recarga para vehículos eléctricos».
La concejala destacó que el aparcamiento se ha concebido como un espacio disuasorio para facilitar la movilidad sostenible. «La idea es que los turistas puedan dejar aquí su vehículo sin necesidad de acceder al centro urbano y continúen su recorrido por Montilla utilizando las bicicletas eléctricas que también estarán disponibles en este punto».
Las obras del aparcamiento han sido ejecutadas por Construcciones Pavón, con un presupuesto superior a 324.000 euros, mientras que la instalación fotovoltaica, formada por 160 paneles con una potencia pico de 88 kW, ha sido realizada por Ecoteria Servicios Energéticos por un importe cercano a los 71.000 euros.
Respecto al futuro Museo del Vino, Casado avanzó que la actuación entra ya en su recta final. «Solo quedan pequeños remates de obra y esperamos que en las próximas semanas podamos dar por finalizada toda la adecuación del edificio y su puesta en valor como museo».

Por su parte, el concejal de Turismo, Adrian Lapsley, destacó que estas actuaciones responden al objetivo del Plan de Sostenibilidad Turística de crear infraestructuras «más competitivas y sostenibles». «No se trata solo de crear nuevos espacios turísticos, sino de garantizar la eficiencia energética y el uso de fuentes renovables», afirmó.
Lapsley señaló que el Ayuntamiento se encuentra en la fase final de ejecución de este plan, tras cerca de tres años de trabajo, y que próximamente se pondrán al servicio de visitantes y ciudadanía las nuevas infraestructuras vinculadas al futuro Museo del Vino.
Con la recepción de estos dos nuevos proyectos, el Ayuntamiento continúa avanzando en la ejecución del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino «Amontíllate», que contempla distintas actuaciones orientadas a mejorar la oferta turística local mediante la sostenibilidad, la eficiencia energética y la puesta en valor del patrimonio del municipio.
