CCOO ha encabezado este Primero de Mayo en Montilla una manifestación que ha reunido a representantes sindicales, fuerzas políticas de la izquierda y vecinos comprometidos con la defensa de los derechos laborales. Bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”, la marcha partió desde la Plaza de la Rosa y concluyó en el Paseo de las Mercedes.

La movilización conmemoró el Día Internacional de la Clase Trabajadora en una jornada marcada por la reivindicación y la defensa de los derechos sociales y económicos. Desde CCOO se insistió en que este es “un día para celebrar, pero sobre todo para reivindicar, porque los derechos se exigen y se defienden y juntos tenemos más fuerza”, en un contexto en el que aún persisten importantes desafíos para la clase trabajadora.

Durante la manifestación intervino Rafael Márquez, miembro fundador del sindicato CCOO de Montilla, quien subrayó que, un año más, “los problemas de la clase obrera siguen siendo exactamente los mismos”. Entre las principales reivindicaciones destacó el rechazo a la guerra, el derecho a la vivienda, “uno de los problemas más graves que tiene actualmente la sociedad española”, y la necesidad de visibilizar a los trabajadores. “El Primero de Mayo siempre ha sido una jornada para salir a la calle y decir aquí estamos”.

Márquez también hizo referencia al contexto político, defendiendo que «la clase trabajadora debe apoyar a aquellas opciones que protejan sus intereses» y advirtiendo del riesgo de perder derechos conquistados tras años de esfuerzo: “Si los descuidamos, se pueden perder”.

Por su parte, Rafael Hidalgo, delegado sindical de Carrier en Montilla, incidió en la importancia de mantener viva la movilización: “El 1 de mayo es una fecha clave a nivel internacional para reivindicar los derechos de los trabajadores”. Hidalgo puso el foco en la necesidad de implicar a la juventud, recordando que los avances laborales “no han sido gratuitos, sino fruto de mucho esfuerzo”, y apeló a que ese compromiso también se refleje en las urnas.

La jornada concluyó con un mensaje común: la importancia de la unidad y la participación para seguir defendiendo los derechos de la clase trabajadora en un contexto que, según los participantes, continúa planteando importantes retos.