
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha anunciado este viernes en Montilla la puesta en marcha de un mecanismo de retirada obligatoria de aceite de oliva del mercado, que alcanzará aproximadamente las 188.000 toneladas, con el objetivo de evitar una caída de los precios en origen y garantizar una remuneración adecuada para los olivicultores.
El anuncio se ha producido durante su visita a las instalaciones de la almazara y lagar de Cooperativa Agrícola La Unión de Montilla, donde ha estado acompañado por el alcalde Rafael Llamas y la subdelegada del Gobierno, Raquel Casado. Tras conocer las nuevas instalaciones de esta entidad, el ministro ha mantenido un encuentro con el Consejo Rector para analizar la situación y las perspectivas de la actual campaña oleícola.
Planas ha explicado que la medida, publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), establece la retirada obligatoria del 12% del volumen global estimado de producción y del stock de enlace, al amparo del artículo 177 bis de la Organización Común de Mercados y con autorización de la Comisión Europea. .
«Es una medida de ordenación del mercado, una garantía para la retribución de los olivicultores y nos permite también una estabilidad sin incremento de precios para los consumidores», ha señalado el ministro.

Una campaña próxima a los dos millones de toneladas
Durante su intervención, Luis Planas ha detallado que el aforo realizado por el Ministerio sitúa la producción de aceite de oliva de esta campaña en 1.602.000 toneladas. A esta cantidad se suman las 357.400 toneladas del stock de enlace, lo que sitúa la disponibilidad total en una cifra próxima a los dos millones de toneladas.
Se trata, según ha indicado, de una campaña media-alta, impulsada especialmente por las lluvias registradas durante el invierno y la primavera. Sin embargo, estas perspectivas productivas habían generado preocupación en el sector ante la posibilidad de que una mayor oferta provocase una bajada de los precios.
El ministro ha puesto especial atención en la situación del olivar tradicional, cuyos costes de producción son considerablemente superiores a los del olivar intensivo y superintensivo. En este sentido, ha advertido de los problemas de rentabilidad que podría afrontar este modelo productivo si los precios descendieran por debajo de determinados umbrales.
Planas ha recordado que la normativa europea contempla diferentes mecanismos de regulación, entre ellos el almacenamiento privado, cuyo umbral se sitúa en 1,7 euros por kilo, además de la autorregulación del sector cooperativo y la retirada temporal y extraordinaria de producto.

Rebajas fiscales y ayudas al sector
Durante la rueda de prensa, Planas también ha destacado las medidas fiscales aprobadas para el campo, que contemplan una reducción lineal del 10% en la tributación del IRPF de 2026, además de una rebaja del 35% para el gasóleo agrícola y del 15% para los fertilizantes. El impacto económico global se estima en 860 millones de euros.
Asimismo, ha recordado que más de 500 millones de los 665 millones presupuestados para ayudas vinculadas a los costes de los fertilizantes ya han llegado a los agricultores.
La Unión, ejemplo del cooperativismo agroalimentario
Planas ha destacado la trayectoria de la Cooperativa La Unión, que desarrolla su actividad en los sectores del vino, bajo la DOP Montilla-Moriles, y del aceite de oliva, dentro de la DOP Lucena.
Ha definido la entidad como un ejemplo de buena gestión y ha recordado que las cooperativas comercializan aproximadamente dos tercios del vino y del aceite de oliva que se vende en España.

El ministro ha terminado trasladando un mensaje de optimismo sobre el futuro del sector, destacando las oportunidades que abren los acuerdos comerciales con Mercosur, India y otros países para ampliar las exportaciones. También ha subrayado la importancia de la futura Política Agrícola Común (PAC), recordando que el olivar recibe entre 900 y 1.000 millones de euros anuales en ayudas directas.
