
La Casa Joven de la Fundación Social Universal ha puesto en marcha una nueva edición del programa Voluntariado Joven de Verano, una iniciativa que vuelve a movilizar a numerosos jóvenes comprometidos con la solidaridad y la transformación social. En esta edición participan 76 adolescentes y jóvenes de entre 15 a 25 años, que han cubierto todas las plazas disponibles para colaborar durante los meses estivales con distintas entidades y proyectos sociales de la localidad.
El programa, que cuenta con la colaboración de la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Montilla, supera ya las dos décadas de trayectoria y se consolida como una de las propuestas de participación juvenil más arraigadas del municipio.
Durante la presentación, la coordinadora de la Casa Joven, Mamen Mesa, destacó la satisfacción que supone comprobar cómo cada verano decenas de jóvenes deciden dedicar parte de su tiempo libre a ayudar a otras personas. «Es una experiencia muy completa porque educa mucho en valores. Deciden colaborar, formarse, aprender y disfrutar al mismo tiempo», señaló.
Mesa explicó que antes de incorporarse a las distintas entidades, los participantes reciben una formación específica sobre los derechos y deberes del voluntariado y conocen el funcionamiento de los proyectos en los que van a colaborar. Posteriormente, cada joven se incorpora a la entidad elegida, tras haber seleccionado el ámbito que más le interesa, desde el trabajo con infancia o personas mayores hasta el apoyo a personas con Alzheimer, diversidad funcional o proyectos medioambientales.
Las acciones de voluntariado se desarrollarán durante los meses de julio y agosto en colaboración con entidades como Futuro Singular, AFAMO, Cruz Roja, Eureka Aula Pedagógica, Fundación Somos Naturaleza, actividades infantiles con JKL, campamentos y la Residencia San Juan de Dios. «Lo importante es que descubran que pueden implicarse para transformar su entorno más cercano y mejorar Montilla a través de la participación, la cooperación y la ayuda a los demás».
Por su parte, la diputada provincial de Participación Ciudadana y concejala montillana, Auxiliadora Moreno, puso en valor el compromiso mostrado por los jóvenes participantes y destacó la importancia de este tipo de experiencias para el desarrollo personal y social de la juventud.
«Es un orgullo ver aquí a tantos jóvenes comprometidos y con ganas de vivir experiencias que les van a aportar muchísimo. Estos programas son fundamentales porque fomentan el aprendizaje intergeneracional y ofrecen herramientas para el futuro de la sociedad montillana».
Moreno agradeció además el trabajo de la Fundación Social Universal y de las entidades colaboradoras, subrayando que las administraciones públicas necesitan el apoyo del tejido social para desarrollar proyectos con impacto real en la ciudadanía.



El concejal de Juventud e Infancia, Miguel Sánchez, destacó el significado que tiene reunir a cerca de ochenta jóvenes dispuestos a dedicar parte de sus vacaciones al servicio de los demás.
«En una sociedad donde cada vez cuesta más encontrar relevo generacional en asociaciones y colectivos, encontrarnos con casi 80 jóvenes que tienden la mano a otras personas durante su tiempo libre es algo que merece todo nuestro reconocimiento», afirmó.
El delegado agradeció la implicación de la Casa Joven, de la Diputación y de las entidades participantes, pero quiso poner el foco especialmente en los jóvenes. «Ellos son los verdaderos protagonistas. Podrían estar disfrutando de sus vacaciones de muchas otras formas y han decidido dedicar parte de su tiempo a ayudar a los demás. Ese compromiso merece ser reconocido».
La actividad concluirá en septiembre con una jornada de convivencia y evaluación en la que los participantes compartirán las experiencias vividas durante el verano y las enseñanzas adquiridas a través de su labor solidaria.
