
El rector de la Universidad de Córdoba y nuevo Capataz de Honor reivindica la singularidad de Montilla-Moriles y reflexiona sobre los retos del sector
«¿Cómo se mide todo lo que cabe en una copa de Montilla-Moriles?» Con esta pregunta, el rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo Rodríguez, abrió el pregón de la 71ª Fiesta de la Vendimia Montilla-Moriles, una intervención en la que las matemáticas se convirtieron en una particular forma de acercarse al vino, a la viña y a la cultura construida durante generaciones en torno a ella. El pregón fue el eje central del acto institucional celebrado en el patio de La Marquesina de Bodegas Pérez Barquero, organizado por el Ayuntamiento de Montilla, el Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles y la Hermandad de la Virgen de las Viñas.
La velada comenzó con la presentación de los Vendimiadores Mayores, Natalia Marín Cabanillas y José Antonio Marín García, y de los Vendimiadores de Honor Claudia Arrabal Caracuel y Carlos Lao Urbano; Mireia Jiménez Gálvez y Antonio Jiménez Jiménez; Saray Rodríguez García y Juan Luis García Gómez; e Irene López Zafra y Francisco José González Baños, antes del nombramiento de Torralbo como Capataz de Honor.

Una ecuación para presentar al Capataz de Honor
El nuevo Capataz de Honor fue presentado por Ricardo Domínguez García-Baquero, presidente de Navantia, quien destacó de Torralbo «el talento, la vocación de servicio, el amor a la tierra, la pasión por la educación, el sentido de la amistad y una buena dosis de constancia». También puso en valor su trayectoria universitaria y su compromiso con la educación pública y con Córdoba.


Medir el vino para hablar de todo lo que hay detrás
Torralbo utilizó las matemáticas para reflexionar sobre la necesidad de saber qué se está midiendo antes de interpretar cualquier resultado. A partir de las antiguas unidades de medida y de distintos episodios de la historia de la ciencia, mostró la relación entre las matemáticas y el mundo del vino, pero también sus límites para explicar todo lo que encierra una copa.
La tierra, el agua, el clima, la maduración de la uva, el trabajo y la experiencia aparecieron como elementos esenciales de un proceso en el que también se detuvo en la Pedro Ximénez y el asoleo y en el sistema de criaderas y soleras, donde el tiempo pasado y el presente conviven en una misma copa.
El pregón trasladó después esta mirada al presente del sector, con referencias al adelanto de las vendimias por el cambio climático, los rendimientos, los precios y los nuevos hábitos de consumo. Frente a la idea de producir o consumir más, el Capataz de Honor defendió la necesidad de poner en valor la calidad, la singularidad y la vinculación con el territorio, especialmente entre las nuevas generaciones. «Menos no significa necesariamente peor, del mismo modo que más no significa necesariamente mejor», resumió.
Manuel Torralbo, Capataz de Honor de la 71.ª Fiesta de la Vendimia
Tras el pregón, Manuel Torralbo recibió el nombramiento de Capataz de Honor de la 71.ª Fiesta de la Vendimia, en un acto que tuvo como protagonista, en su segunda parte, la tradicional designación de los capataces de Campo y Bodega.
Tal y como manda el ritual, el capataz saliente, el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, fue el encargado de leer el tradicional «ripio» dedicado al nuevo Capataz de Honor, Manuel Torralbo, rector de la Universidad de Córdoba.
Pulido puso de manifiesto su especial vinculación con esta tierra y con la Fiesta de la Vendimia: «Por encima de todo, soy Capataz de la Vendimia de Montilla-Moriles y estoy comprometido con esta tierra».

Torralbo recibió, además, las Llaves de la Bodega de la Casa del Inca y el título de Capataz expedido por la Hermandad de la Santa Cena y Nuestra Señora de las Viñas.


Capataces de Campo y Bodega
El Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, representado por su presidente, Javier Martín, reconoció como Capataz de Campo a Manuel Peinado Luque, encargado de campo de Bodegas Alvear, cuya trayectoria comenzó con apenas 13 años y supera las cuatro décadas de dedicación al viñedo y al campo.

Como Capataz de Bodega fue distinguido Miguel Herrador Repiso, industrial y enólogo montillano y propietario de Bodegas Navarro, con más de 55 años de dedicación profesional al vino y una trayectoria que ha conjugado la incorporación de nuevos conocimientos y tecnologías con el respeto por la crianza tradicional y el sistema de criaderas y solera.
Dos reconocimientos que ponen rostro al conocimiento y la experiencia acumulados durante generaciones en el campo y las bodegas de Montilla-Moriles.

Homenaje a Carmen Gracia
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el homenaje del Consejo Regulador a Carmen Gracia Martín, recientemente fallecida y vinculada a la creación y dirección de la Fundación para el Control de la Calidad Agroalimentaria de Andalucía. El presidente del Consejo Regulador, Javier Martín destacó su capacidad de liderazgo, entrega y compromiso con la calidad de los vinos de Montilla-Moriles.
El Consejo Regulador entregó una placa a su marido, FranciscoCórdoba, quien agradeció el reconocimiento en nombre de la familia y recordó la pasión de Carmen por su trabajo y su dedicación, especialmente al panel de cata.
La intervención del presidente del Consejo Regulador incluyó también un balance de la vendimia, con alrededor de 30 millones de kilos recogidos y cerca de un 32 % destinado a pasera, una apuesta por el Pedro Ximénez dulce que, señaló, genera valor añadido y empleo en la zona.

Almendralejo, ciudad invitada a la Fiesta de la Vendimia
La 71ª Fiesta de la Vendimia contó con Almendralejo como ciudad invitada, representada por su alcalde, José María Ramírez Morán, quien destacó los vínculos entre ambas localidades en torno a la cultura del vino y puso en valor la calidad de los vinos de Montilla-Moriles. El regidor extremeño invitó a los montillanos a visitar su feria del vino y expresó su deseo de que Montilla sea reconocida como Ciudad Española del Vino.

El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, cerró el acto con un recuerdo a Carmen Gracia y felicitó al nuevo Capataz de Honor, destacando la aportación de la Universidad de Córdoba al conocimiento y la innovación en el sector. Llamas expresó su deseo de que la ciudad sea elegida Ciudad Española del Vino, un reconocimiento que, señaló, contribuiría a seguir proyectando la identidad de una tierra cuyo patrimonio, como planteó Torralbo durante su pregón, va mucho más allá de lo que cabe en una copa.


