
La iniciativa, promovida por la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres y desarrollada en Montilla por la Concejalía de Igualdad, reúne las creaciones de mujeres tejedoras y escolares para convertir el espacio público en un símbolo de compromiso colectivo.
Los árboles de la entrada al Paseo de las Mercedes de Montilla han cambiado su aspecto para convertirse en un símbolo de igualdad y de rechazo a la violencia machista. Mariposas moradas, elaboradas a mano con ganchillo y otros materiales, visten sus ramas gracias a una iniciativa de la Plataforma Cordobesa contra la Violencia a las Mujeres que la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Montilla ha llevado a la práctica en la localidad con la colaboración de mujeres tejedoras y centros educativos.
La propuesta, enmarcada en las actividades con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, se desarrolla en distintos municipios de la provincia y busca implicar a la ciudadanía en una acción colectiva de sensibilización y denuncia. Bajo el lema ‘Tejamos las redes necesarias para combatir el machismo y las violencias machistas’, invita a decorar árboles de barrios con mariposas y cadenetas de ganchillo para hacer visible el rechazo a todas las formas de violencia contra las mujeres.
En Montilla, la iniciativa ha contado con la colaboración de mujeres tejedoras, vinculadas a distintos colectivos y espacios dedicados a las labores de crochet, así como de los centros educativos, cuyos alumnos y alumnas han elaborado sus propias piezas. De este modo, las ramas reúnen creaciones de distintas generaciones y materiales, unidas por una misma reivindicación.
Durante la presentación, la teniente de alcalde de Igualdad, Lidia Bujalance, agradeció la implicación de ambos colectivos y destacó que la actividad permite hacer visible el rechazo de la ciudadanía a la violencia de género desde la participación y el trabajo compartido. La mariposa, explicó, representa simbólicamente la libertad y la posibilidad de romper con una realidad que sigue condicionando la vida de muchas mujeres.
Por su parte, el alcalde, Rafael Llamas, subrayó que esta intervención pretende recordar a quienes pasan por este espacio que todavía hay mujeres que sufren violencia en sus hogares y en su entorno cotidiano. También apeló al papel que puede desempeñar cada persona para contribuir a erradicarla, desde la cercanía y el acompañamiento hasta la denuncia de posibles situaciones de agresión.
La decoración de estos árboles convierte así un rincón cotidiano de Montilla en un espacio para la reflexión. Porque detrás de cada mariposa hay muchas manos, pero también un mensaje que no debe quedar en silencio: frente a la violencia machista, la indiferencia no es una opción.





