En la intensa tarde del Martes Santo, la Franciscana Hermandad de la Humildad y Caridad de Montilla, la segunda en realizar su estación de penitencia, volvió a encontrarse con su pueblo en un ambiente de recogimiento e ilusión.

A las 20:15 horas se abrieron las puertas de la Parroquia de San Francisco Solano para contemplar la difícil salida del Señor y de la Virgen. Los pasos avanzaron a ras de suelo para superar con precisión el atrio de columnas del templo. La maniobra, tan delicada como hermosa, permitió contemplar de cerca a los titulares y se convirtió, una vez más, en una de las estampas más esperadas de la jornada.

El cortejo, con más de 400 hermanos, confirmó el crecimiento de la cofradía, que recorrió calles muy esperadas como Herradores, Don Diego de Alvear, Alta, Baja o Aleluya, dejando momentos de gran belleza.
La música y el patrimonio también tuvieron protagonismo, con los estrenos por parte de la Agrupación Musical La Unión, de la marcha ‘Salve, Rabí’, para la Humildad y la marcha de músico montillano Gregorio Martínez, ‘Un regazo de Caridad’, interpretada por la Banda Jesús Nazareno de Almogía.
Así la Franciscana Hermandad de Ntro Padre Jesús de la Humildad y María Stma de la Caridad volvieron a recorrer Montilla, dejando bellos y emotivos momentos en una fantástica noche de Martes Santo.