
El proyecto Horizonte Campiña Sur 2030 arranca en Montilla con una formación gratuita en biodiversidad agraria y custodia del territorio, dirigida a profesionales del medio rural de los doce municipios de la comarca.
La Mancomunidad de Municipios Campiña Sur ha inaugurado en Montilla la «Formación en Biodiversidad Agraria y Custodia del Territorio», primera actividad del proyecto ‘Horizonte Campiña Sur 2030: Sabor, Tierra y Futuro’. Esta iniciativa tiene como objetivo reforzar la resiliencia del sector agrícola y promover un modelo de desarrollo sostenible en los doce municipios de la comarca.
El Edificio Solera Lab ha acogido el acto inaugural de esta escuela formativa, dirigida a agricultores y agricultoras, personas propietarias y gestoras de fincas rústicas, personal técnico de medio ambiente, profesionales del medio rural y cualquier persona interesada en ampliar sus conocimientos sobre sostenibilidad y conservación.
El proyecto está impulsado por la Mancomunidad de Municipios Campiña Sur y subvencionado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. La apertura del acto ha contado con la participación de Lidia Bujalance, primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Montilla; Conchi Espejo, técnica del proyecto Horizonte Campiña Sur 2030; y Mercedes García de Vinuesa, directora de la Fundación Somos Naturaleza, entidad encargada de impartir la formación.
Durante su intervención, Lidia Bujalance destacó que se trata de una iniciativa alineada con los objetivos de sostenibilidad y desarrollo económico del territorio, subrayando la colaboración entre el Ayuntamiento de Montilla y la Mancomunidad para poner en valor los productos locales y fomentar el consumo responsable.
Por su parte, Conchi Espejo explicó que esta acción es la primera de un conjunto de actividades que se desarrollarán en los próximos meses en los 12 municipios de la comarca. El proyecto nace del diagnóstico realizado en el marco de la Agenda 2030 comarcal, donde se identificaron desafíos como la pérdida de hábitos alimentarios saludables, la desconexión entre producción y consumo local y el retroceso del comercio de proximidad. En este sentido, señaló que la iniciativa busca fortalecer las capacidades locales y avanzar hacia un modelo de desarrollo que beneficie al conjunto del territorio.
Formación práctica y aplicada al territorio
El curso, con una duración de 30 horas, combina contenidos teóricos con trabajo de campo y está dirigido a agricultores, técnicos de medio ambiente, estudiantes, investigadores y personas interesadas en la gestión sostenible del territorio.
Mercedes García de Vinuesa subrayó el carácter eminentemente práctico del programa. La formación abordará estrategias frente al cambio climático, custodia del territorio, biodiversidad funcional, mejora del suelo y servicios ecosistémicos. Además, contará con especialistas externos que trabajan directamente en el ámbito agrario o en investigación aplicada.
El programa culminará con acciones de restauración ecológica en el paisaje agrario, incluyendo la construcción e instalación de infraestructuras verdes en fincas —como refugios para fauna auxiliar o elementos de apoyo a la biodiversidad— y la visita a explotaciones que ya aplican estos modelos.
Entre los ejemplos prácticos que se trabajarán figuran la instalación de cajas nido, la colocación de hoteles de insectos, la creación de refugios y bebederos para fauna auxiliar, así como otras infraestructuras verdes destinadas a favorecer la biodiversidad en las explotaciones agrarias. “Son medidas de bajo coste y gran utilidad que muchas veces no se conocen lo suficiente y que pueden marcar la diferencia en el equilibrio ecológico de una finca”.
La formación, de carácter gratuito, continuará desarrollándose en distintos municipios de la Campiña Sur e incluirá prácticas en fincas del territorio tras su sesión inaugural en Montilla.
