
21 alumnos de 6º de Primaria han participado en el proyecto de Aprendizaje-Servicio ‘Silencio, conectamos’, una iniciativa intergeneracional que ha unido a estudiantes y mayores de la ludoteca del centro Sidemon, a través de las nuevas tecnologías, los juegos y la convivencia.
Los viernes se han convertido en uno de los momentos más esperados de la semana tanto para los usuarios de Sidemon como para el alumnado de 6º de Primaria del Colegio San Luis, que durante las últimas semanas ha compartido esta experiencia dentro del proyecto “Silencio, conectamos”.
La iniciativa, desarrollada junto a las profesoras Belén Sánchez, tutora de 6º y Cristina León, religiosa coordinadora de pastoral, ha permitido unir generaciones a través de la tecnología, el juego y, sobre todo, la compañía.
Todo nace del lema del curso: “Silencio, conectamos”. Un mensaje que, como explica Belén Sánchez, buscaba ir más allá de las pantallas.
“Queríamos hacer un proyecto de aprendizaje-servicio y conectar con los demás, no solo con nosotros mismos. Pensamos que los mayores eran una buena forma de hacerlo”.
Durante cuatro semanas, alumnado y mayores han compartido mañanas llenas de actividades. Podcast, bingo digital, juegos con Nintendo Switch, TikTok, fotografías con filtros o concursos interactivos han servido como excusa perfecta para crear vínculos entre pequeños y mayores.
La idea principal era ayudar a reducir la brecha digital. “Nos comentaron que muchos tenían miedo a usar los dispositivos digitales. Pensamos que los niños, a través de juegos y risas, podían ayudarles a sentirse más cómodos”, explica la tutora.
Lo que empezó como una actividad educativa terminó convirtiéndose en una experiencia emocional para todos. Los alumnos, que al principio llegaban algo nerviosos, acabaron implicándose completamente con los usuarios de Sidemon.
El director de Sidemon, Luis Carlos Sánchez, reconoce que inicialmente tuvo dudas sobre cómo funcionaría una convivencia tan directa entre niños y personas mayores.
“Pensaba que podía ser algo complejo por la diferencia generacional y por el miedo que muchos mayores tienen a la tecnología”.
Sin embargo, asegura que todo cambió desde el primer día. “Cuando vi entrar a los niños y vi la sonrisa de nuestros mayores, entendí que aquello era algo especial”.
Además del aprendizaje tecnológico, el proyecto ha servido para trabajar la empatía, la paciencia y la convivencia entre generaciones. Los niños aprendieron a comprender situaciones cotidianas de la tercera edad, mientras los mayores han encontrado una motivación especial cada viernes, que esperaban con ilusión.
Una de las actividades del proyecto ha sido la creación de un podcast con el que el alumnado ha dado voz a las historias y experiencias de los mayores. Entre los responsables de esta actividad se encuentran Sofía Cabello, Alicia Córdoba y Blanca Redondo, que explican cómo han vivido esta experiencia y qué han aprendido de ella.

Javier Gallardo y Curro Méndez han participado en una de las propuestas más llamativas: el uso de la Nintendo Switch como herramienta para jugar, compartir y acercar la tecnología a los mayores de Sidemon. Ambos explican cómo han vivido la experiencia, qué han enseñado a los usuarios del centro y cómo ha cambiado su visión sobre la relación entre generaciones a través del juego y la tecnología.

La experiencia ha dejado huella tanto en el alumnado de San Luis como en los usuarios y trabajadores de Sidemon, donde ya esperan poder repetir la iniciativa en próximos cursos.

