La valiosa imagen de Santa Ana Triplex, datada entre los siglos XIV y XV y ubicada en el coro bajo del monasterio de Santa Ana de Montilla, ha sido restaurada por el montillano Miguel Ángel Sánchez y el lucentino Manuel Espejo. La pieza se exhibe junto a otras 20 obras en la exposición El legado de la fe. Restauración del patrimonio cofrade provincial, que puede visitarse en el Palacio de la Merced, sede de la Diputación de Córdoba, hasta el 27 de febrero.

La muestra reúne 21 obras restauradas gracias a la línea de subvenciones al patrimonio cofrade impulsada por la institución provincial. Las piezas proceden de distintos municipios y forman parte de las más de sesenta intervenciones realizadas en la primera convocatoria, correspondiente a 2024.

El presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, subrayó que el patrimonio cofrade constituye “uno de los pilares fundamentales de nuestra identidad cultural, artística y religiosa”. En este sentido, recordó que “las cofradías, a lo largo de los siglos, han sido un pilar fundamental en la transmisión de las tradiciones, valores artísticos y, sobre todo, religiosos”, destacando que conservar este legado no solo preserva la memoria colectiva, sino que garantiza su continuidad para las generaciones futuras.

La exposición tiene un carácter didáctico y se estructura en cuatro secciones: imaginería, talla y dorados, orfebrería y arte textil. Aunque no incluye imágenes titulares por la complejidad de su traslado, sí exhibe enseres de gran valor artístico, histórico y devocional.

En imaginería destacan la imagen del monasterio de  Santa Ana de montillana, la pieza más antigua de la exposición de los siglos XIV-XV, que las religiosas veneran en coro bajo del convento y la imagen de Santa Marina de Aguas Santas, patrona de Fernán Núñez —también restaurada por Miguel Ángel Sánchez y Manuel Espejo, y un Niño Jesús de la parroquia de la Asunción de Luque, intervenido por Ana Infante de la Torre.

En talla y dorado se exponen, entre otras piezas, el frontal del respiradero del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno de El Carpio; el trono de la Virgen de la Salud de Posadas; el candelabro arbóreo de la Archicofradía de Jesús Nazareno de Cabra; un frontal de altar del siglo XVII de Montalbán; y las peanas del Cristo de Gracia y de la Soledad de La Rambla.

El apartado de orfebrería incluye la custodia de la parroquia de San Pedro de Nueva Carteya; la corona de la Reina de los Ángeles; faroles del Nazareno de Palma del Río, fechados en el siglo XVII; y la cruz del Nazareno de Bujalance, también del XVII.

En patrimonio textil pueden contemplarse la túnica antigua del Nazareno de Pozoblanco, restaurada en el IAPH; el Simpecado antiguo de la Hermandad del Rocío de Córdoba; la túnica del Nazareno de Villafranca (siglo XVIII); el manto de la Virgen de los Dolores de Pozoblanco; el de la Virgen de la Esperanza de Baena; la saya de las Amapolas del convento de Capuchinos; y el terno de la Compañía.

La Diputación financia hasta el 80% del presupuesto de cada proyecto, con un máximo de 20.000 euros por actuación. En 2024 se apoyó a 69 hermandades y en 2025 a 112, superando los 1,2 millones de euros en ayudas este último año. La institución ha anunciado la continuidad de esta línea en 2026, consolidándola como una política estable de conservación del patrimonio cofrade en la provincia.