El CD Apedem Montilla firmó un triunfo de enorme valor en el Municipal ‘Antonio Pulido’ de Almedinilla, donde se impuso por 1-2 en un duelo marcado por el mal tiempo, el sufrimiento y un desenlace épico. Un tanto de Aarón Salado en el minuto 97 decidió un encuentro que mantiene al equipo de Rafa Garrido en plena lucha por los puestos nobles.

La tarde-noche del domingo estuvo condicionada por el viento, la lluvia y un césped exigente, pero el Apedem salió decidido y golpeó pronto. En el minuto 5, una acción iniciada por Lucas Hueso tuvo continuidad en Ezequiel Salado, que filtró un pase perfecto para Nico González, quien definió con calidad para firmar el 0-1, su séptimo gol del curso.

Con ventaja, el conjunto montillano controló el juego sin conceder apenas ocasiones, aunque el Almedinilla rozó el empate en el minuto 38 tras un error defensivo que Dito salvó bajo palos en una acción providencial. No hubo mucho más antes del descanso.

Tras la reanudación, el partido cambió de guion. El equipo local dio un paso al frente y logró el empate en el minuto 53 con un magistral lanzamiento de falta de Antonio Rojano tras un error en la salida de balón. A partir de ahí, tocó resistir. El Apedem sufrió, más aún tras la expulsión de Edu Rueda en el 75, pero encontró en Carlos Repiso a su gran sostén con dos intervenciones decisivas.

Lejos de conformarse, el Apedem fue valiente incluso en inferioridad numérica. En el 97, una acción de Ezequiel Salado por la izquierda terminó con un centro raso de Javi Albornoz que Aarón Salado convirtió en el 1-2 definitivo, desatando la locura.

El tanto supuso el octavo gol del curso para Aarón, que rompía su sequía desde el doblete ante el CD Los Califas. El conjunto local terminó también con diez tras la expulsión de su portero en el 93, aunque ya nada pudo evitar el desenlace.

Con esta victoria, el CD Apedem Montilla continúa segundo, a cinco puntos del líder, y mantiene su condición de invicto tras 16 jornadas, siendo el único equipo del grupo —y del fútbol sénior cordobés— que aún no conoce la derrota. Un triunfo que vale mucho más que tres puntos.

Crónica e imágenes:  David Córdoba. APEDEM