
El psicólogo Daniel Jesús López ha ofrecido herramientas de detección temprana y acompañamiento ante el sufrimiento emocional adolescente.
La Fundación Social Universal, con la colaboración del Ayuntamiento y el CEP de Priego-Montilla han celebrado en el Centro Antonio Carpio, una jornada formativa centrada en la prevención, la detección temprana y el acompañamiento en el sufrimiento emocional de la infancia y la juventud.
Cerca de un centenar de personas, entre docentes, profesionales de los ámbitos educativo, social y sanitario, y otras personas interesadas, participaron en la jornada formativa «Claves educativas frente al sufrimiento emocional y las autolesiones: tejiendo lazos con la vida». Impartida por el psicólogo general sanitario y presidente de Papageno, Asociación de Profesionales en Prevención y Postvención de la Conducta Suicida, Daniel Jesús López, centró su intervención en la identificación de señales de alerta, el acompañamiento emocional y la coordinación entre centros educativos, familias y servicios sociales y sanitarios.
La jornada se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes. Según el estudio HBSC-2022, promovido por la Organización Mundial de la Salud y desarrollado en España por el Ministerio de Sanidad en colaboración con la Universidad de Sevilla, el porcentaje de adolescentes que manifestó malestar psicosomático pasó del 27,8 % en 2018 al 38,5 % en 2022. Asimismo, los datos del Instituto Nacional de Estadística reflejan que en España se registraron en 2024 un total de 90 fallecimientos por suicidio entre menores de 20 años, 14 más que el año anterior.
Estas cifras ponen de relieve la importancia de reforzar la prevención, la detección precoz y el acompañamiento, así como de facilitar a quienes conviven y trabajan con adolescentes recursos para responder ante situaciones de sufrimiento emocional.

Daniel Jesús López destacó la importancia de superar el silencio y el tabú que tradicionalmente han rodeado al suicidio, para poder hablar de esta realidad y actuar de manera coordinada. En este sentido, defendió que la prevención no puede limitarse a un único ámbito, sino que requiere la implicación de las familias, los centros educativos, los servicios sociales y los profesionales sanitarios.
Entre las herramientas fundamentales para acompañar a quienes atraviesan situaciones difíciles, el especialista señaló la validación emocional, la escucha empática y la compasión. Esta última implica no solo comprender el sufrimiento de otra persona, sino también mostrar disposición a ayudarla y facilitarle el apoyo que necesita.
El ponente incidió igualmente en la importancia de que las personas del entorno puedan reconocer señales de alerta y preguntar de forma directa cuando exista preocupación por alguien. Este papel de detección y acompañamiento debe ir acompañado de vías claras de derivación a profesionales especializados cuando la situación lo requiera.
En el ámbito educativo, el psicólogo reconoció que el profesorado se encuentra en una posición cercana al alumnado y puede desempeñar un papel importante en la identificación temprana del malestar. No obstante, ha advertido de que los docentes no pueden asumir por sí solos la atención de problemas que requieren conocimientos y recursos especializados. Por ello, ha defendido una prevención que también fortalezca las habilidades para afrontar las dificultades cotidianas y contribuya a construir entornos protectores.
La Fundación Social Universal ha impulsado esta jornada con el propósito de contribuir al desarrollo integral y saludable de niños, niñas y adolescentes, atendiendo a las necesidades que se detectan en su entorno y, especialmente, en los centros educativos.
Juanjo de la Torre, patrono de la Fundación Social Universal, explicó que la propuesta surgió al constatar la preocupación existente en torno a cómo abordar determinadas situaciones que afectan al alumnado. La presencia de docentes entre los miembros del patronato permitió identificar las dificultades que encuentran algunos profesionales cuando se enfrentan a realidades para las que no siempre cuentan con preparación específica.
De la Torre señaló que el profesorado puede sentirse desbordado ante problemas que no sabe cómo gestionar y ha defendido la formación como una herramienta esencial para mejorar la respuesta. También mostró su satisfacción por la acogida de la convocatoria, que reunió a representantes de casi todos los centros educativos de Montilla.


Por su parte, el alcalde, Rafael Llamas, resaltó la responsabilidad de las administraciones de dotar a los centros educativos de recursos y mecanismos que permitan detectar posibles conductas de riesgo y ofrecer una respuesta temprana. Llamas dijo que el profesorado no puede asumir por sí solo situaciones que requieren atención especializada, por lo que es necesario garantizar la intervención de profesionales cualificados cuando los problemas superan sus competencias. Por último se refirió a que «las estadísticas hablan de lo que ocurre, pero no tenemos estadísticas que hablen sobre las situaciones que se evitan gracias a la detección precoz y a una atención adecuada».


Con esta actividad, la Fundación Social Universal refuerza su trabajo por el desarrollo integral de la infancia y la juventud.
