La obra del artista montillano se puede visitar en San Juan de Dios, el Pretorio de Santa Clara y la Casa del Inca hasta el 7 de junio.

El alcalde le arrancó al artista el compromiso de una obra para el Museo del Vino que el Ayuntamiento prepara en El Parador.

Montilla ha inaugurado una de sus propuestas culturales más destacadas con la exposición homenaje al artista Rafael Rodríguez Portero. El Salón de San Juan de Dios acogió la inauguración de la exposición- homenaje, promovida por un grupo de amigos —entre ellos Ángel Márquez y Manolo Bellido— junto con el Ayuntamiento de Montilla. La iniciativa ha convertido varios espacios patrimoniales de la ciudad en un itinerario artístico que recorre décadas de creación de uno de los escultores y creadores más singulares de la ciudad.

Durante años, la obra de Rafael Rodríguez ha permanecido en un ámbito íntimo, en casas, patios y rincones privados de Montilla, especialmente en su refugio creativo de La Toba. Aunque ha participado en algunas exposiciones colectivas, esta es la primera vez que su obra se presenta en una muestra individual completa. Anoche, ese universo creativo salió por primera vez a la luz pública.

Los espacios de San Juan de Dios, el Pretorio de Santa Clara y la Casa del Inca acogen ahora esta exposición retrospectiva antológica, concebida como un mapa vital y artístico del autor.

El periodista Manuel Bellido explicó que este homenaje es el resultado de un proyecto largamente gestado. “La exposición surgió hace cuatro o cinco años, aunque al principio Rafael la rechazó, ya que siempre ha sido remiso a los actos públicos y ha preferido la creación silenciosa en su entorno privado”. Finalmente, añadió, el artista aceptó reunir su obra.

El resultado es una muestra antológica que reúne por primera vez obra de todas las épocas del artista, muy dispersa en colecciones particulares, lo que “ha requerido el esfuerzo de muchas personas y cesiones de obras”. Bellido también destacó el carácter singular del catálogo de la exposición, que da valor a este proyecto desde el inicio”.

Por su parte Ángel Márquez, coleccionista y pieza clave en la organización, subrayó el carácter colectivo del proyecto: “Lo que más me impresiona esta noche es que estamos rodeados de amigos. Todos los que estamos aquí lo somos de Rafael, y eso dice mucho de él”.

Márquez destacó además la dimensión logística y humana del montaje: “Esto no es trabajo de una sola persona. Ha sido un esfuerzo enorme de muchas colaboraciones, y sería imposible nombrarlas a todas”.

En la inauguración el académico y profesor de Arte, Miguel Carlos Clementson, elogió la trayectoria del artista montillano: “Rafael es un magnífico escultor, con una formación incansable y un concepto artístico de gran nivel. Esta muestra antológica permitirá que su obra dé un salto decisivo

Rafael Rodríguez Portero explicó su relación con la creación artística: “Mi dedicación al arte es puramente vocacional. Mi admiración por la naturaleza desde pequeño determinó mi forma de sentirla representada en el barro y en el papel”.

El artista defendió una concepción del arte basada en la memoria y la recreación: “Nada es como es, sino como se recuerda. El arte es recreación apoyada en la memoria”. También insistió en su rechazo a la creación con fines materiales o de reconocimiento:“Nunca he compuesto con fines crematísticos o vanidosos”.

En el cierre del acto el alcalde, Rafael Llamas, agradeció el trabajo de los organizadores y destacó el valor del proyecto como ejemplo de colaboración institucional y ciudadana.

Llamas subrayó que esta exposición supone “un reconocimiento al artista y a su capacidad de representar su mundo interior y la realidad social que le ha tocado vivir”. Por último consiguió arrancarle el compromiso de realizar una obra para el futuro Museo del Vino de Montilla que se prepara en El Parador.

La exposición estará abierta hasta el 7 de junio en tres escenarios simultáneos: el Pretorio de Santa Clara muestra una treintena de esculturas, la Casa del Inca se ha dedicado a la amplia colección de dibujos y el mencionado salón de San Juan de Dios reúne casi cuarenta cuadros. El horario de visita en todos los espacios será los viernes y sábados de 10:00 a 14:00 y de 19:00 a 22:00 horas y los domingos y festivos de 10:00 a 12:00h.

Una vida dedicada al arte y la docencia

Rafael Rodríguez Portero (Montilla, 1943). Nieto del afamado capataz Juan Rodríguez que en la década de los años 30 del siglo XX se trasladara desde Jerez para “revolucionar” el mundo de los vinos de Montilla, su formación educativa comenzó en el Colegio Salesiano desde donde forjó una pasión por las artes plásticas, principalmente el dibujo y el modelado del barro, que le llevó a estudiar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y en la Escuela de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.

Obtenida la licenciatura, ejerció la docencia en varias fases. La primera como profesor de Secundaria en institutos de la provincia y, más tarde, como profesor de escuela de Artes y Oficios, oposición que aprobó tras dedicar una parte de su vida a la fase creativa en exclusividad. Se jubiló como docente de la Escuela de Mateo Inurria de Córdoba.

Con una amplia producción artística, este escultor polifacético capaz de trabajar tanto el modelado del barro, como el tallado en piedra, madera o fundición en bronce, también ha impreso su firma en numerosas pinturas, cerámicas, murales, vidrieras y dibujos. Como cartelista ha puesto su firma en numerosos carteles de la Cata Flamenca de Montilla. El Monumento a San Francisco Solano, inaugurado en 2011, sobresale entre sus conjuntos escultóricos con gran monumentalidad como símbolo de identidad local.