
El Ayuntamiento de Montilla celebró el pasado lunes 16 de marzo un pleno extraordinario en el que se debatió el presupuesto municipal para 2026, que asciende a 27.813.502 euros, un 6,97% más que el ejercicio anterior. Las cuentas salieron adelante con el respaldo del equipo de gobierno del Partido Socialista Obrero Español y Izquierda Unida, mientras que el Partido Popular votó en contra.
La delegada de Hacienda, Antonia Ramírez, defendió que se trata de un presupuesto “equilibrado” y condicionado por la normativa. “Es un presupuesto que hemos trabajado bastante y que ha sido equilibrado, en el que los ingresos y los gastos van en paralelo”.
Ramírez subrayó que el documento parte de un análisis exhaustivo de la situación económica del municipio y está condicionado por el actual marco fiscal. “Tenemos que ir de la mano con la regla fiscal, que lógicamente nos condiciona a la hora de tomar determinadas decisiones”.
En el capítulo de ingresos, destacó el incremento de las transferencias del Estado, y el aumento de la financiación del servicio de ayuda a domicilio.
En cuanto al gasto, el presupuesto contempla casi siete millones de euros en políticas sociales y destina 783.766 euros en inversiones, para actuaciones como la continuación con las excavaciones en el Castillo del Gran Capitán, la retirada de amianto de edificios o mejoras en infraestructuras.
Además, incorpora subidas en distintas partidas para hacer frente al incremento de costes: sanidad animal (+20%), mantenimiento de colegios (+27%), transporte público (+35%) y turismo y patrimonio (+47%).
En su exposición insistió que “la buena gestión financiera ha permitido reducir en un 62,68% el pago de intereses respecto al año pasado”.
Seguidamente los grupos políticos tomaron la palabra:
La portavoz del Partido Popular, María José Tejada, rechazó las cuentas “por falta de impulso económico”, defendió que “el presupuesto refleja el modelo de ciudad del equipo de gobierno y no apuesta lo suficiente por el crecimiento económico”.
Explicó que para los populares “El presupuesto municipal no es únicamente un documento técnico contable; es también la expresión de las prioridades políticas y del modelo de ciudad que se quiere construir”. Por ello recordó que “tras analizar el borrador con responsabilidad y con voluntad constructiva, se presentaron propuestas que nacen de las demandas reales de vecinos y sectores económicos centradas en mantenimiento urbano, servicios y empleo”.
Tejada valoró la inclusión de algunas propuestas medidas —como actuaciones en vías públicas, limpieza de solares o el plan de emergencias— aunque lamentó que no se haya atendido su principal demanda relacionada con la necesidad de impulsar económicamente Montilla. “Nuestra propuesta era destinar 250.000 euros para impulsar la actividad económica y apoyar a los autónomos y al comercio local” al considerar que “Montilla tiene un reto claro: generar oportunidades de empleo, especialmente para los jóvenes”. Ante la falta de apoyo anunció su voto en contra.
Por el contrario desde Izquierda Unida se apoyaron los presupuestos tras incorporarse sus propuestas. María Luisa Rodas valoró el proceso de negociación previo al pleno. “Ha sido una semana intensa de trabajo, de comisiones y de negociación para llegar al borrador que tenemos hoy sobre la mesa”.
IU defendió la necesidad de mejorar la financiación local y criticó las limitaciones impuestas por las reglas fiscales. “No se puede hacer más con menos. A veces parece que hacemos encaje de bolillos”.
Durante la negociación, el grupo municipal de Izquierda Unida presentó un total de nueve propuestas, elaboradas a partir de reuniones con asociaciones y colectivos vecinales, entre las que destacan la ampliación de la partida del plan de rehabilitación de viviendas, el incremento de la partida para el arreglo de vías públicas y caminos, la mejora de la plaza “Niño Ríos”, actuaciones en el Aula de la Naturaleza del Cerro Don Juan, la mejora de la climatización del mercado de abastos, así como iniciativas en materia de prevención del suicidio, sensibilización y dinamización del Museo Histórico Local.
El conjunto de estas medidas asciende a 242.000 euros, y, según la portavoz, “podemos decir que el trabajo de este grupo municipal en la fase de negociación ha sido importante y satisfactorio”.
Aún así dejaron claro que “No son los presupuestos que habríamos hecho, pero sí se acercan mucho” por lo que votaron a favor.
Ante estas intervenciones desde el equipo de gobierno PSOE, la portavoz Lidia Bujalance, defendió que se trata del presupuesto más trabajado del mandato debido a la dificultad del contexto económico.
El principal objetivo dijo es seguir garantizando la prestación de servicios públicos con la misma calidad”, subrayó que las cuentas siguen la hoja de ruta marcada por la Agenda Urbana que busca una ciudad más sostenible, accesible, inclusiva y resiliente”.
Entre los proyectos de futuro, destacó el impulso al turismo, el futuro Museo del Vino y el Plan de Actuación Integrado con más de 10 millones de inversión que “va a permitir regenerar nuestro municipio desde el punto de vista urbanístico y reforzar la cuestión social”.
Por último el alcalde, Rafael Llamas, puso el foco en uno de los grandes retos de futuro del municipio: el nuevo planeamiento urbanístico. “Estamos inmersos en la redacción de un nuevo plan general, que ha sido el gran lastre durante muchos años. El reto es que sea una herramienta útil para desarrollar suelo industrial y residencial”.
