
La profesora de la Universidad Loyola, María Teresa Velasco Portero, ofreció una conferencia sobre la labor misional de San Francisco Solano y su compromiso con los pueblos indígenas, en una actividad organizada por el Casino Montillano con motivo de la proximidad de las fiestas del patrón y del Año Jubilar concedido en su honor.
Velasco, natural de Montilla, es doctora en Derecho, profesora de la Universidad Loyola Andalucía y autora de numerosas publicaciones científicas. Especialista en relaciones laborales, protección social, igualdad y derechos fundamentales en el ámbito laboral, se acercó en esta ocasión a la figura de San Francisco Solano desde una perspectiva histórica y humanista.
La profesora explicó que su interés por profundizar en la figura del santo montillano surgió a raíz de unas jornadas celebradas en Guadalupe sobre la influencia de los franciscanos en la creación de la Nueva España. A partir de ahí inició un trabajo de investigación que le permitió acercarse a San Francisco Solano desde una mirada actual, analizando documentos históricos y testimonios conservados en los archivos vaticanos.
Durante su intervención destacó la importancia de contextualizar la figura del santo con “ojos de hoy”, acercándose a las historias que los montillanos conocen a través de las coplas, los cuadros y la tradición popular. «No he descubierto nada nuevo, pero sí una forma distinta de mirar a San Francisco Solano».
La conferencia abordó tanto la etapa americana del santo como aspectos menos conocidos de su infancia y juventud en Montilla, su formación y el proceso que le llevó a abrazar la vocación franciscana y emprender el viaje a América. Velasco recordó que el futuro misionero pasó también años predicando por Andalucía antes de partir hacia el Nuevo Mundo.
Velasco compartió además fotografías tomadas durante una estancia académica en Lima, donde recorrió algunos de los lugares vinculados a San Francisco Solano para comprobar la huella que aún conserva su memoria en Perú. En este sentido, destacó la profunda devoción que despertó entre los indígenas y cómo su recuerdo se mantuvo vivo durante generaciones.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de la investigadora fue comprobar que muchos de los relatos considerados legendarios aparecen recogidos en testimonios de personas que conocieron al santo en vida y que declararon durante el proceso de beatificación.


Para María Teresa Velasco, San Francisco Solano es una figura que debería ser más conocida y valorada fuera de Montilla, por la relevancia de su labor evangelizadora y humana. «Es un gran santo montillano, andaluz y español, cuya memoria merece seguir siendo difundida», concluyó.
