
La Asamblea General Extraordinaria celebrada el pasado 19 de junio en la Ermita de la Rosa eligió a Manuel López Rubio como nuevo hermano mayor de la Hermandad de Jesús Preso y María Santísima de la Esperanza.
La votación registró una destacada participación, en un proceso marcado por el debate generado en torno a algunas de las propuestas planteadas por la candidatura para el futuro de la hermandad. López Rubio obtuvo 110 votos a favor, frente a 57 en contra y 2 votos en blanco, lo que supone el apoyo del 65,09 % de los sufragios.
Según el documento remitido días antes de la votación a los hermanos a través de los grupos de WhatsApp de la hermandad, la candidatura de Manuel López Rubio se articula en torno a cinco grandes ejes de actuación destinados a reforzar la vida interna de la hermandad y afrontar nuevos proyectos de futuro.
Entre sus propuestas figuran el fortalecimiento institucional, social y económico de la hermandad mediante el impulso de la bolsa de caridad, la actualización del censo de hermanos y la mejora de la gestión administrativa. Asimismo, plantea fomentar la vida de hermandad y la formación con la creación de un Grupo Joven, la recuperación de grupos de confirmación y actividades para adultos, además de impulsar la conservación del patrimonio y mejoras en las dependencias de la Ermita de la Rosa.
Los puntos que mayor interés y dudas suscitaron entre los hermanos fueron la propuesta de reorganización de la Estación de Penitencia del Jueves Santo y el cambio a costal del paso de María Santísima de la Esperanza. El proyecto plantea que Jesús Preso y María Stma de la Esperanza procesionen el Jueves Santo, a costal, y una segunda jornada procesional para el Santísimo Cristo de la Columna y Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto. Estos cambios quedarían pendientes de estudio, consenso y aprobación por parte de la hermandad y de las cuadrillas de costaleros”.
A todo esto se suma una reforma integral de Estatutos “para dar cobertura legal, transparencia y estabilidad a todos los cambios que se aprueben».
El cambio a costal del paso de la Esperanza generó un intenso debate y un grupo de costaleros, solicitó intervenir antes de la votación para exponer su postura, al manifestar que esta fórmula ya se puso en marcha años atrás sin obtener los resultados esperados.
La mesa de la asamblea indicó que, de acuerdo con la normativa vigente, las intervenciones no podían producirse hasta la finalización del proceso de votación. Ante esta situación el grupo de costaleros abandonó la asamblea al considerar que sus aclaraciones tenían sentido antes y no después de la votación.
Con el respaldo del 65,09 % de los votos emitidos, la candidatura de Manuel López Rubio recibió el apoyo mayoritario de la asamblea y queda ahora pendiente de la preceptiva ratificación por parte del Obispado de Córdoba.
