Las religiosas del Monasterio de Santa Clara de Montilla han celebrado un concierto solidario de Navidad muy especial, protagonizado por un recital de villancicos del folclore en kiswahili, lengua propia de amplias zonas de Kenia y África oriental. A través de cantos y bailes, en los que se exaltaba el nacimiento de Jesús, la llegada de los Reyes Magos y algunos dedicados a la virgen María, las clarisas acercaron al público una tradición musical profundamente arraigada en las celebraciones navideñas de su tierra.

El concierto permitió crear un puente entre Montilla y Kenia a través de los villancicos y descubrir una forma diferente de vivir la Navidad, marcada por la alegría coral, los ritmos africanos y el acompañamiento de instrumentos de percusión, que dieron vida a los villancicos interpretados.

Las canciones fueron presentadas por la madre María Jesús, abadesa del monasterio, quien fue guiando al público y contextualizando cada pieza dentro de la cultura y espiritualidad africana.

Además del recital musical, las religiosas mostraron un belén elaborado al estilo keniano, cargado de detalles y simbolismo, que despertó un gran interés entre los asistentes por su originalidad y por reflejar una visión universal del nacimiento de Jesús desde otra cultura.

La lluvia obligó a trasladar el concierto al interior del Monasterio de Santa Clara, creando un ambiente aún más íntimo y recogido que reforzó el carácter emotivo de la celebración.

Numerosos detalles en el acto:

Belén del Monasterio de Santa Clara en el que Francisco y Clara acompañan a María, José y al Niño Jesús.
Belén al estilo de Kenia elaborado por las hermanas Raquel y Sabina
En los pañuelos que han acompañado los bailes llevaban el sello del V Centenario de la llegada de las clarisas a Montilla

Un bello y especial concierto de villancicos que las clarisas de Montilla han querido compartir con todos nosotros y que se ha sumado a los actos conmemorativos del 500 aniversario de la llegada de las clarisas al convento de Montilla, una efeméride que subraya la larga vinculación del monasterio con la vida espiritual, cultural y social de la localidad.

¡Felicidades!