
Más de 170 niños y niñas participan en una jornada que les permite conocer y vivir en primera persona el proceso de elaboración del mosto, con Montemayor como localidad invitada
La Cooperativa La Unión ha vuelto a convertir la vendimia en una experiencia para los más pequeños con la celebración de la IV Vendimia Infantil, una actividad que ha reunido a más de 170 niños y niñas en las instalaciones de la cooperativa de la Avenida de Italia. Una jornada marcada por la diversión, el aprendizaje y, sobre todo, por el deseo de acercar a las nuevas generaciones una de las tradiciones más vinculadas a Montilla y a su cultura del vino.
Este año, la actividad ha contado además con Montemayor como localidad invitada, desde donde se han desplazado alrededor de una veintena de niños y niñas para compartir la experiencia con las familias montillanas.
La jornada ha permitido a los pequeños conocer de cerca todo el proceso, desde que la uva llega al lagar hasta que se transforma en mosto. Algunos han llegado con sus pequeños tractores y camiones con remolques llenos de uva, mientras que otros la han transportado en sus propios cestos, reproduciendo la imagen tradicional de la vendimia.



Una vez en las instalaciones, los niños han depositado la uva en una pequeña lagareta, donde han podido comprobar cómo comienza el proceso de transformación. Pero la gran novedad de esta cuarta edición ha sido poder pisar la uva, una de las actividades que más entusiasmo ha despertado entre los participantes.







Para Francisco Fernández, gerente de Cooperativa La Unión, esta incorporación permite seguir ampliando el conocimiento de la cultura vitivinícola entre los más pequeños. Considera fundamental que “los más pequeños conozcan la agricultura desde edades tempranas y puedan asociarla a experiencias agradables porque es la manera de sembrar en estos niños la cultura de la vid y el vino tan tradicional en la zona».
La experiencia ha continuado con la degustación del mosto recién obtenido que han aprendido a venenciar de la mano de la Asociación de Amigos de la Venencia, que dirigidos por la venenciadora Aurora Luque, trabajan para que este oficio convertido en arte no se pierda. La jornada, compartida con las familias, ha finalizado con un desayuno.
Montemayor, localidad invitada
La presencia de Montemayor ha permitido además reforzar los vínculos entre dos municipios estrechamente relacionados con la cultura del vino. La iniciativa ha contado con la colaboración y el respaldo de los ayuntamientos de Montilla y Montemayor y de la Cooperativa San Acacio.
Fernández ha valorado especialmente la acogida de la localidad invitada y ha mostrado su satisfacción por el desarrollo de una jornada en la que, por encima de todo, «los niños se lo están pasando bien, que es lo importante».
El cambio de ubicación de la Vendimia Infantil a las instalaciones de la Avenida de Italia ha estado motivado por las obras que se están llevando a cabo en la almazara de la sede de Río de la Hoz, donde además se encuentra en plena recepción de la uva. El traslado ha permitido garantizar la seguridad y comodidad de los participantes durante la actividad.





La jornada infantil ha coincidido con una campaña que está dejando buenas sensaciones en la cooperativa. Fernández destaca la «formidable» calidad de la uva y señala que la vendimia se encuentra ya en torno al 60% de lo previsto.
La Unión estima alcanzar este año entre 28 y 29 millones de kilos, frente a los menos de 20 millones de la campaña anterior, muy condicionada por el mildiu.
Mientras la vendimia avanza, los más pequeños han vivido su particular jornada entre uvas, mosto y venencias, acercándose de una forma divertida a una tradición estrechamente ligada a la identidad de Montilla y su entorno.
La presencia de Montemayor como localidad invitada también refleja los vínculos entre ambos municipios. Como cierre, una imagen de dos pequeños vendimiadores que participan en la actividad desde su primera edición, tomada en la pasera de Montemayor, tierra de origen de su padre.

