
La Parroquia de San Sebastián celebró el pasado sábado 27 de diciembre la tradicional representación del Nacimiento de Jesús, una escenificación que transformó la antigua iglesia en la ciudad de Belén, donde se fueron desarrollando los distintos misterios de la Natividad.
El presbiterio se convirtió en un pesebre para acoger la escena del Nacimiento, mientras que el resto del templo fue dando vida a los diferentes pasajes evangélicos. Alrededor de treinta personas, entre actores, actrices y equipo técnico, hicieron posible esta representación que se celebra desde 1995, impulsada por el párroco don Antonio Ramírez Climent.



El público llenó la parroquia para disfrutar de una representación poco conocida y que merece la pena ser disfrutada por su calidad y realismo. La escenificación comenzó con la Anunciación, continuó con el Sueño de San José y el Camino hacia Belén, para dar paso al Nacimiento, la Adoración de los Pastores, el encuentro de los Reyes con Herodes y finalizó con la Adoración de los Reyes Magos.
Las escenas destacaron por su gran realismo, hasta el punto de que el Niño Jesús fue representado por el bebé Curro Luque Moyano, que conquistó a todos los asistentes.

La representación contó con la narración de Antonio Mejías y con la dirección y coordinación escénica y técnica de Rafa Ruz, Antoñi López y Francis Repiso.
Esta entrañable celebración mantiene viva la tradición del Belén Viviente y el espíritu de la Navidad.





Tras la representación, el broche final lo puso la Zambomba de la Misericordia, que se celebró en el interior de la parroquia debido a la lluvia. La actuación contó con la participación del Coro de la Asociación Prudencio Molina y del Coro de la Hermandad de la Juventud, llenando el espacio de villancicos, ambiente navideño y alegría comunitaria.


