
La venerada imagen, una talla anónima de principios del siglo XVIII atribuida a las hermanas Cueto, forma parte de la Hermandad de Ntro Padre Jesús Nazareno y procesiona en la mañana del Viernes Santo desde 1920.
La imagen de Nuestro Padre Jesús Rescatado fue retirada del culto el domingo 28 de junio, tras la eucaristía de las 21.00 horas celebrada en la parroquia de San Francisco Solano, donde recibe culto, antes de su traslado a los talleres de los restauradores Miguel Ángel Sánchez y Manuel Espejo, quienes acometerán una profunda intervención para garantizar su conservación.
La retirada marca el inicio de un proceso de restauración que se prolongará previsiblemente hasta finales de año y que responde al deterioro detectado en la talla, una de las imágenes de gran devoción, que recibe durante todo el año la visita y las oraciones de numerosos fieles y devotos.
El párroco de San Francisco Solano y consiliario de la Agrupación de Cofradías, Florencio Muñoz, subrayó la importancia de esta actuación al recordar que «la salida de Jesús Rescatado de la parroquia del Santo no es un tema menor, porque es una de las imágenes más visitadas de este templo».
Muñoz explicó que fue la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno quien trasladó a la parroquia su preocupación por el estado de conservación de la imagen. «Me pasaron varios informes y fotografías y llegamos a la conclusión de que era necesaria una intervención».
El sacerdote agradeció el trabajo desarrollado por la hermandad, los restauradores y las instituciones que han colaborado en el proyecto. «Es una de las grandes devociones que tenemos en Montilla y tenemos que cuidarla y seguir fomentando esa devoción».
Por su parte, el hermano mayor de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Francisco José Méndez, explicó que la preocupación por el estado de la imagen viene de años atrás. «Cuando empezamos este mandato heredamos esa preocupación. Ya existía un estudio muy completo sobre el estado de conservación de la imagen y hemos tomado el relevo hasta llegar al inicio de esta restauración».
La intervención se centrará en reparar los efectos del paso del tiempo tanto en la policromía como en diversas zonas deterioradas de la talla. Además, se actuará sobre el cuerpo de la imagen y se instalará un nuevo mecanismo para los brazos, mejorando así su estabilidad y conservación.
Méndez destacó que el objetivo principal es «recuperar su estado de conservación y poder seguir procesionando al Señor con tranquilidad durante muchos años», recordando además el enorme valor sentimental que posee para varias generaciones de montillanos.

La Hermandad estima que los trabajos concluyan a finales de este año para que Nuestro Padre Jesús Rescatado pueda regresar al culto en enero de 2027, con tiempo suficiente para preparar la próxima Cuaresma y los cultos previos a la Semana Santa.
La restauración permitirá preservar una imagen muy querida por los fieles de Montilla, reforzando además el vínculo histórico y devocional entre las parroquias de San Francisco Solano y San Agustín, donde la imagen es trasladad cada cuaresma antes de su salida procesional del Viernes Santo.
