El templo recupera el culto tras nueve meses de obras que han permitido solucionar problemas históricos en la cubierta y solería y ha embellecido el interior. La parroquia invita a la comunidad a colaborar en la “Operación Losa”. 

La iglesia de San Agustín volverá a abrir sus puertas el próximo 21 de marzo, poniendo fin a meses de intensas obras que han transformado por completo el estado del templo. La reapertura se celebrará con una misa solemne presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández González, en un acto que marcará el inicio de una nueva etapa para este emblemático espacio.

La intervención, iniciada el pasado mes de junio, ha permitido atajar de forma definitiva los problemas estructurales que venía sufriendo el edificio desde hace años, especialmente las continuas filtraciones de agua provocadas por el deterioro de la cubierta. “Se arreglaba en un sitio y salía en otro”, resume el párroco, reflejando una situación que hacía necesaria una actuación integral.

Las obras han ido mucho más allá del tejado. La renovación ha incluido también la sustitución completa de la solería —afectada por la humedad—, la pintura interior del templo y la instalación de un nuevo sistema de iluminación y sonido. A ello se suma la mejora del mobiliario y la limpieza de retablos y mejora de la decoración que ha permitido mejorar notablemente la imagen interior.

Durante los trabajos, además, se llevó a cabo un control arqueológico debido a la condición de Bien de Interés Cultural del edificio. Este proceso obligó a actuar con especial precaución en la retirada de tierras, lo que incrementó la complejidad y el coste de la intervención.

Entrevista Antonio Ramírez sobre las obras realizadas

Una inversión elevada con financiación aún en marcha

La rehabilitación ha supuesto una inversión superior a los 273.000 euros, asumidos por la diócesis, a los que se suman 62.000 euros de una subvención concedida por la Diputación, fundamentales tras la aparición de daños imprevistos.

Aun así, el coste final ha superado las previsiones iniciales. Para poder concluir las obras, la parroquia ha tenido que recurrir a un préstamo de 30.000 euros, cuya devolución constituye ahora uno de los principales retos económicos.

En paralelo, continúa activa la campaña solidaria “Operación Losa”, que ha alcanzado aproximadamente el 30% de su objetivo y con la que se pretende seguir recabando fondos tanto para cubrir los gastos pendientes como para hacer frente a la financiación solicitada.

Aunque la iglesia reabre ya al culto, aún quedan actuaciones pendientes, como la restauración de la fachada, el campanario o las pinturas del presbiterio. No obstante, el cambio es ya evidente. El templo presenta una imagen completamente renovada, con un interior más luminoso y preparado para acoger la vida parroquial con normalidad.

La reapertura llega, además, en un momento especialmente significativo, a las puertas de la Semana Santa. A partir del 21 de marzo, San Agustín retomará su actividad habitual y los momentos tradicionales de las hermandades que la tienen como sede, muy centradas en el Viernes de Dolores, Lunes Santo, Jueves Santo y Viernes Santo.