
La Parroquia de Santiago Apóstol ha abierto sus puertas de forma extraordinaria durante todo este viernes 6 de marzo, con motivo de la celebración de la festividad del Cristo de Medinaceli.
Desde primera hora de la mañana, devotos de todas las edades se están acercando a venerar la pequeña imagen del Cristo maniatado, que despierta una profunda devoción entre los montillanos. En esta jornada, marcada por la tradición y la fe popular, los fieles depositan velas a los pies del Cristo y permanecen unos momentos en oración, encomendando sus peticiones y agradecimientos en un ambiente de recogimiento que cada año vuelve a llenar el templo de fe y devoción
En la entrevista, Rafael Salido, sacristán de la parroquia, nos explica que «la imagen llegó a Montilla gracias a la donación de la montillana Valle Baena, tras una promesa realizada al Cristo de Medinaceli de Madrid, y desde entonces la tradición de visitarlo en la Parroquia de Santiago ha ido creciendo hasta reunir hoy a miles de visitantes y devotos.
La parroquia se mantiene abierta de forma ininterrumpida durante todo el día, atendida por voluntarios y miembros de asociaciones y hermandades, para garantizar que todos los fieles puedan realizar su visita con tranquilidad y respeto. Los donativos que se recojan de la venta de velas se destinará al arreglo y mantenimiento del templo, afectado por filtraciones tras las lluvias y a las obras que se realizan en la Ermita de San José.










Además del Cristo de Medinaceli, numerosos devotos aprovecharon la jornada para visitar a otros dos Cristos maniatados que se encuentran en veneración en Montilla: el Cristo de la Juventud, en el Santuario de María Auxiliadora, y el ‘Rescatado’, en la parroquia de San Francisco Solano.


