La Asociación de Artesanos ha clausurado una nueva edición de su taller de cestería de vareta de olivo, una iniciativa que continúa despertando un gran interés y que este año ha superado las previsiones de participación.

El acto contó con la participación del teniente de alcalde de Desarrollo Económico, Valeriano Rosales, y representantes de la Corporación municipal, que acompañaron al presidente de la Asociación de Artesanos, Joaquín Feria, a la monitora del curso, Maribel Ramírez, y al alumnado.

Feria destacó la buena acogida de la actividad y mostró su satisfacción por el entusiasmo de los participantes, muchos de los cuales ya han manifestado su interés en continuar aprendiendo en próximas ediciones. El presidente recordó que la recuperación de antiguos oficios artesanales es uno de los objetivos fundacionales de la asociación y señaló la vareta de olivo como una de las tradiciones que se están consiguiendo mantener y transmitir.

Por su parte, Maribel Ramírez valoró muy positivamente el desarrollo del taller y explicó que la técnica tradicional está abriendo paso también a nuevas propuestas creativas. Además de los objetos habituales de cestería, los alumnos han elaborado piezas decorativas y diseños diferentes, demostrando las posibilidades de este material y su adaptación a nuevos usos.

La monitora destacó el atractivo de trabajar directamente con la vareta y comprobar cómo, con las propias manos, se pueden elaborar cestos, platos y numerosos objetos. Una actividad que conecta con la tradición de padres y abuelos y que permite recuperar un oficio que había ido perdiendo presencia. También mostró su deseo de acercar esta técnica a los escolares para que las nuevas generaciones conozcan y valoren este patrimonio artesanal.

Un espacio de aprendizaje y convivencia

Durante la clausura, Valeriano Rosales puso el acento en la dimensión humana del taller, que, a su juicio, va mucho más allá del aprendizaje de una técnica artesanal. El teniente de alcalde destacó el ambiente de convivencia creado entre personas que apenas se conocían y que han terminado formando un grupo unido, en el que han compartido experiencias, retos y aprendizajes.

Rosales calificó la actividad como una experiencia casi terapéutica y resaltó la convivencia entre participantes de distintas edades, así como la capacidad de colaboración que se ha generado durante el curso. Asimismo, valoró que la Asociación de Artesanos esté convirtiendo su sede en un espacio vivo de formación, con propuestas que abarcan no solo la vareta de olivo, sino también la guarnicionería, el bolillo o la elaboración de belenes, entre otros.

Uno de los aspectos destacados de esta edición es que el trabajo en vareta de olivo ha sido incorporado al repertorio de oficios artesanos de la Junta de Andalucía, un reconocimiento que contribuye a dar visibilidad y valor a esta actividad tradicional.

Desde la Asociación de Artesanos se apuesta así por mantener vivo un saber transmitido de generación en generación, favorecer su renovación con nuevas aplicaciones y acercarlo a futuros aprendices.