
La Festa do Albariño de Cambados ha mirado este año hacia Córdoba. Los vinos de la D.O.P Montilla-Moriles y el jamón ibérico de bellota de la D.O.P Los Pedroches han sido los protagonistas de los hermanamientos promovidos por el Serenísimo Capítulo del Vino Albariño, reforzando los vínculos entre Galicia y Andalucía a través de dos de sus productos más emblemáticos.
Una delegación de la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla se ha desplazado a Cambados (Pontevedra) para participar en el acto de hermanamiento con el Serenísimo Capítulo do Albariño, celebrado en el marco de la Festa do Albariño. La cofradía montillana ha protagonizado así uno de los momentos más representativos de esta edición con una ceremonia celebrada en el histórico Pazo de Fefiñáns, donde selló oficialmente su hermanamiento con la prestigiosa institución gallega. Junto a ella también se hermanó la Cofradía del Jamón Ibérico de Bellota de Los Pedroches, en una elección que, según explicó el canciller del Capítulo, Pedro Piñeiro, responde a la filosofía que mantiene la entidad desde hace décadas: reunir un gran vino y un producto emblemático de la gastronomía.
En una entrevista Piñeiro recordó que la Festa do Albariño, que el próximo año celebrará su 75 aniversario, está considerada una de las citas vitivinícolas más antiguas de España y Europa y cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Asimismo, destacó el prestigio alcanzado por el Capítulo Serenísimo, reconocido como Cofradía Europea del Año y punto de encuentro de cofradías enogastronómicas de distintos países.
El canciller explicó que la elección de Montilla-Moriles y Los Pedroches no ha sido casual, sino que responde al deseo de hermanar al Albariño con dos de los grandes referentes de la gastronomía andaluza.
En nombre de la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla, el maestro de ceremonias Manuel Jiménez del Pino agradeció el reconocimiento otorgado por el Serenísimo Capítulo y definió el hermanamiento como «un compromiso de amistad y colaboración» entre instituciones que comparten la defensa del patrimonio enogastronómico.
Durante su intervención recordó que las cofradías no solo promocionan productos de excelencia, sino que también preservan un legado de tradiciones y valores transmitidos de generación en generación. Recurriendo al concepto latino del genius loci —el espíritu del lugar—, destacó que el Albariño, los vinos de Montilla-Moriles y el jamón ibérico de bellota de Los Pedroches comparten el respeto por el origen y la autenticidad que les confieren sus denominaciones de origen.
«Podría parecer que el Albariño, los vinos generosos de Montilla y el jamón ibérico pertenecen a mundos distintos. Nada más lejos de la realidad. Los tres nacen del respeto absoluto al origen y representan mucho más que un alimento o una bebida: representan una forma de vivir, hospitalidad, cultura e identidad».

El momento más emotivo del acto tuvo lugar en el histórico Pazo de Fefiñáns, donde un vino Albariño y un vino de la D.O. Montilla-Moriles fueron vertidos simultáneamente en un mismo decantador como símbolo de la unión entre ambas denominaciones de origen. La mezcla resultante se repartió posteriormente en dos botellas, que quedarán selladas y conservadas como recuerdo permanente del hermanamiento.
Con este hermanamiento, el Serenísimo Capítulo del Vino Albariño, la Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla y la Cofradía del Jamón Ibérico de Bellota de Los Pedroches refuerzan su colaboración para promover los productos de calidad, defender las denominaciones de origen y preservar unas tradiciones que forman parte del patrimonio cultural y gastronómico de Galicia y Andalucía.

La ceremonia reunió a autoridades, cosecheros y representantes de numerosas cofradías enogastronómicas de distintos puntos de España. Entre los asistentes destacó la presencia de la periodista y escritora granadina Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago, así como representantes de la Cofradía del Aceite de Baena y Miguel del Pino, presidente de la Cofradía del Salmorejo Cordobés, reforzando la amplia representación de la gastronomía cordobesa en una de las citas vitivinícolas más importantes del país.

Imágenes: Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla
