Una loza de cristal perimetrada por un sol de bronce permite ver, desde hoy, el pozo de la casa natal de San Francisco Solano, situado en la nave central del templo, a unos diez metros del cancel de la Parroquia.

Este 14 de julio, fiesta del patrón de Montilla, San Francisco Solano, ha sido el día elegido para sacar a la luz el pozo que durante siglos ha permanecido tapado en el subsuelo de la casa natal de Solano, convertida en templo en su etapa de glorificación; allí, durante años, ha permanecido oculto aquel brocal que conocióel mejor de todos los montillanos”.

A las 12 de la mañana y al comenzar la Función Solemne en honor al Patrono de Montilla, el Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha bendecido el bello brocal realizado en el suelo de la Parroquia en el que a través de una loza de cristal, perimetrada por un sol de bronce, permite contemplar el interior iluminado del pozo.

Palabras Obispo de Córdoba 1

El Obispo explicó en la homilía que “el pozo que se conserva desde hace siglos, en el subsuelo de la iglesia, es agua de la casa de San Francisco Solano, es agua santa». «Si le tenéis devoción al Santo como no vais a tener devoción a esta agua”.

El enclave ha sido testigo de la devoción de los montillanos, que convirtieron la casa familiar del Santo en un templo y ahora el detalle del agua del pozo de esta casa será algo muy importante para agarrarse en momentos de dificultad”.

Palabras Obispo 2
Foto Antonio Herrador

Por su parte el párroco don Ángel Lara, impulsor de la iniciativa de sacar a la luz este pozo, tuvo palabras de agradecimiento para el Obispo por su presencia y a la colaboración de las personas que ha contribuido a hacerlo realidad.

Ha agradecido «el informe histórico realizado por Antonio Luis Jiménez y Jaime Luque, que han acreditado su existencia, al orfebre Gonzalo Angulo que ha plasmado los sentimientos de Montilla en el Sol de Solano, que embellece la estructura del brocal y el trabajo de la apertura del pozo, que ha estado en las manos de los hermanos Jiménez Polo».

Palabras Ángel Lara. Párroco San Francisco Solano

Al finalizar la Función Solemne se veneraron las reliquias de solano y se entregó a todos los devotos una botellita del agua del pozo.

Los sacerdotes Juan Laguna y Ángel Lara

Historia:

El informe histórico sobre el pozo encargado por Ángel Lara a Jaime Luque y Antonio Luis Jiménez, demuestra la existencia de un pozo de agua natural en el subsuelo del templo diocesano donde se venera al santo montillano. Sobre el lugar donde se erige hoy la parroquia los estudios sitúan la casa de los padres de San Francisco solano , Mateo Sánchez Solano y Ana Ximénez Hidalgo, que se instalan al contraer matrimonio en 1538 en una casa de la calle Sotollón (también llamada Fuente Álamo).

Algunos fragmentos notariales recogen la disposición del testamento del progenitor, conservado en el Archivo de la Parroquia de Santiago de Montilla, donde se demuestra la existencia del citado pozo. Este trabajo de los historiadores locales supone un análisis de las divisiones que sufre la casa natal de San Francisco Solano y los diferentes titulares de la propiedad.

Foto Antonio Herrador

En todas estas etapas se relaciona la vivienda con el pozo y posteriormente son los cronistas montillanos los que reparan en la existencia del pozo  en escritos fechados en el año 1.776 como el del presbítero local Antonio Jurado de Aguilar que en su “Historia de Montilla” señala como “hay un pozo en medio de la Iglesia cuyas milagrosas aguas a muchos sanan de males”.  También el biógrafo de San Francisco Solano, Fr. Atanasio López de Vicuña, recoge en uno de sus cuadernos  una detallada reseña sobre la existencia de este pozo. En ella asegura que “En medio de la iglesia está el pozo que servía a los padres del Santo” y describe la apertura de arriba “como un palmo de circunferencia para evitar alguna caída”.

Con la llegada del abastecimiento general de agua potable a Montilla en 1871 los pozos del vecindario quedaron en desuso y, durante las obras de restauración llevadas a cabo en el templo en los años finales del siglo XX,  la antigua solería fue sustituida por la actual y quedó cegada la embocadura.

A pesar de estar oculto durante años, la devoción de los montillanos y el empeño del párroco, Ángel Lara, ha conseguido recuperar el pozo en este enclave testigo de la devoción de los montillanos por su patrono San Francisco Solano.

Fotos: Nuestra Voz y Antonio Herrador