Hay tres jueves en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión”. Y este año, la celebración del Corpus Christi volvió a llenar de luz, fe y tradición las calles de Montilla, en la provincia de Córdoba.

La jornada tuvo un carácter especialmente emotivo al recuperarse la celebración en su día tradicional, tras años en los que había pasado al domingo. En esta ocasión, el adelanto de la festividad respondió a la coincidencia con la visita del Papa a España, con el objetivo de facilitar la participación de la Iglesia española en los actos presididos por el Pontífice.

La tarde comenzó a las 19:30 horas en la Parroquia de Santiago, donde se celebró la Santa Misa concelebrada por los párrocos de las cuatro parroquias de la ciudad. Tras la eucaristía, se llevó a cabo la procesión claustral del Cuerpo de Cristo hasta la Custodia, que aguardaba preparada a las puertas del templo para iniciar la solemne procesión eucarística.

Uno de los grandes protagonistas fue la Custodia del siglo XIX, una destacada obra de orfebrería realizada por el platero cordobés Manuel Aguilar, portada con solemnidad por su cuadrilla de jóvenes costaleros. El cortejo recorrió las calles más céntricas de Montilla acompañado por cientos de fieles y visitantes, que quisieron revivir o contemplar por primera vez esta manifestación de fe.

A lo largo del recorrido, varios altares recibieron al Santísimo con especial solemnidad. Destacó el paso por la basílica de San Juan de Ávila, donde el coro del Colegio de San Luis interpretó sus cantos, mientras las campanas de los templos repicaban anunciando la presencia del Señor.

El acompañamiento musical corrió a cargo de la Agrupación Musical La Unión, que aportó el carácter solemne y emotivo a una procesión marcada por la participación multitudinaria y el fervor popular.

Montilla volvió así a vivir un Corpus Christi de gran esplendor, donde tradición, patrimonio y fe se unieron en una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico.