Montilla vivió una intensa noche de fe, música y tradición con la salida procesional de su patrona, la Virgen de la Aurora, que recorrió las calles acompañada por numerosos devotos. La jornada dejó imágenes especialmente emotivas desde el comienzo, con la calle de San Francisco Solano engalanada con guirnaldas de flores blancas y azules y dos alfombras de sal preparadas para recibir a la Virgen en su salida.

A lo largo del recorrido se sucedieron algunos de los momentos más esperados. A las puertas de la capilla del Sagrado Descendimiento, el coro del Colegio San Luis dedicó sus cantos a la patrona, mientras que la Agrupación Musical La Unión de Montilla que acompañó musicalmente la procesión, le dedicó a la virgen sus coplas tradicionales.

Petalada a la Virgen desde la Capilla del Descendimiento

Más adelante, a la entrada de la calle La Gavia, las tunas de Salesianos, Montilla y Estudiantil unieron sus voces para dedicar sus canciones a la Virgen en una emotiva interpretación que congregó a numerosos vecinos, que acompañaron las actuaciones con sus aplausos.

Entre música, flores y el repique de las campanas, la Virgen regresó a su templo para dar paso a otra de las grandes citas de la noche: las tradicionales Serenatas a la Patrona. Desde las 22:30 horas y hasta bien entrada la madrugada, coros y tunas pasaron por el atrio de la parroquia de San Francisco Solano para felicitar a la Virgen con sus cantos, prolongando una celebración en la que Montilla volvió a mostrar su cariño y devoción por la Aurora.

Los actos han tenido este domingo el broche con la función solemne concelebrada y presidida por el párroco Florencio Muñoz, cantada por el grupo Baita.

Foto Grupo Baita