La Plaza de la Merced, escenario donde nació hace 71 años la Fiesta de la Vendimia de la zona Montilla-Moriles, volvió a convertirse el domingo 6 de septiembre en el corazón de la celebración con la tradicional Pisa de la Uva y la ofrenda del mosto a la Virgen de las Viñas.

El sonido de las campanas de la ermita, la presencia de la Virgen de las Viñas, los niños y niñas portando la uva junto a vendimiadoras y vendimiadores, el baile de los pisaores y el aroma del mosto recién extraído marcaron una ceremonia que, año tras año, mantiene vivo uno de los rituales más representativos de la cultura vitivinícola de Montilla.

La celebración de este año ha tenido además un significado especial al conmemorarse el 70 aniversario de la llegada de la imagen de la Virgen de las Viñas-Ntra. Sra. de la Asunción a Montilla, una talla realizada por el imaginero Amadeo Ruiz Olmos como patrona del gremio de la Vid y el Vino que llegó a Montilla en 1956 para presidir la segunda Fiesta de la Vendimia.

La jornada comenzó con la tradicional Misa Flamenca en Bodegas Pérez- Barquero, desde donde partió la solemne procesión que condujo a la Virgen de las Viñas hasta la Plaza de la Merced. La imagen estuvo acompañada por sus devotos, representantes de las instituciones organizadoras: el Ayuntamiento de Montilla, la Hermandad de la Santa Cena y Ntra. Sra. de Las Viñas, y por los vendimiadores mayores y de honor.

La tradición pasa de generación en generación

Uno de los momentos más entrañables de la jornada se produjo con la llegada de los niños y niñas que, acompañados en muchos casos por sus padres, portaron la uva hasta la lagareta instalada en la plaza.

Cestos de vareta cargados en un burro y pequeños canastos portados por los niños y niñas y por las vendimiadoras y vendimiadores fueron llenando de uva la lagareta para el acto de la Pisa. Una imagen que volvió a poner de manifiesto cómo esta celebración se mantiene vinculada a las nuevas generaciones y a la transmisión de una tradición estrechamente ligada a la historia agrícola y vitivinícola de Montilla.

Con la plaza pendiente de cada detalle, las campanas de la ermita anunciaron el momento de la pisa. Los pisadores Rafael Ruiz Morillo y Juan Gómez Raya fueron los encargados de ejecutar el tradicional baile sobre la uva, contando para ello con la colaboración de Manuel Contreras Zamora y Manuel Raya Duque.

El movimiento acompasado de los pisadores sobre la lagareta dio paso a uno de los instantes centrales de la ceremonia: la obtención del mosto, símbolo del comienzo de un nuevo ciclo de elaboración del vino.

El mosto extraído fue recogido por los Vendimiadores Mayores, Natalia Marín Cabanillas y José Antonio Marín García, quienes posteriormente participaron en la ofrenda a la Virgen de las Viñas.

La bendición del mosto fue realizada por el nuevo consiliario y párroco de Nuestra Señora de la Asunción, Abraham Luque, en un momento de especial carga simbólica que volvió a unir la tradición vitivinícola con la devoción a la patrona de los viticultores de la comarca, con la petición de que se digne derramar su copiosa bendición, por medio de ella, sobre todos cuantos trabajan en el gremio de la vid y el vino.

Por su parte, el alcalde de Montilla, Rafael Llamas, destacó el valor de mantener vivo el ritual de la Pisa de la Uva en una plaza tan emblemática y recordó la tradición que vincula una buena vendimia con un buen año para la ciudad. En este sentido, expresó su deseo de que la celebración contribuya también a reforzar la convivencia y el sentimiento de pertenencia a Montilla, agradeciendo además el trabajo de la Hermandad de la Santa Cena y del Consejo Regulador en la promoción y defensa de la fiesta, la viña y el vino.

La Virgen de las Viñas estuvo acompañada durante su recorrido por la Banda de Música Pascual Marquina, que puso música a la procesión e interpretó, entre otras composiciones, el popular himno dedicado a la Virgen.

Una pieza estrechamente ligada a la historia de esta celebración, compuesta en 1963 por el músico montillano Ángel Cruz, con letra del cronista Enrique Garramiola.

La Pisa de la Uva pone de esta manera el broche a los actos institucionales de la 71.ª Fiesta de la Vendimia, aunque la celebración continúa durante los próximos días con ‘Septiembre en Vendimia’, un amplio programa de actividades culturales, festivas y enogastronómicas que seguirá llenando Montilla de propuestas vinculadas a la cultura del vino.