
La iniciativa contempla una capacidad inicial para 290 urnas, un cenizario común y un espacio de oración. El proyecto, presentado por el párroco Fernando Suárez y los arquitectos Ángel Molina y Pepa Jiménez, se encuentra todavía en una fase informativa y pendiente de las autorizaciones correspondientes.
La Parroquia de Santiago de Montilla ha acogido la presentación del proyecto para la creación de un columbario en los sótanos del templo, una iniciativa que pretende recuperar la histórica vinculación de esta iglesia con los enterramientos y ofrecer un espacio sagrado para conservar las cenizas de los difuntos.
La propuesta, elaborada por los arquitectos Pepa Jiménez Lucena y Ángel Molina de la Torre, contempla acondicionar una superficie de 116 metros cuadrados en una de las dependencias subterráneas de la parroquia. El diseño incluye 137 nichos: 129 con capacidad para dos urnas y ocho para cuatro, lo que permitirá albergar inicialmente un total de 290 urnas, además de un cenizario común.
El párroco, Fernando Suárez, explicó que la posibilidad de habilitar este espacio lleva años planteándose y que ahora se ha decidido dar los primeros pasos para hacerla realidad. Entre las razones que justifican la iniciativa destacó la importancia que la Iglesia concede al cuidado de los restos mortales y a la conservación de las cenizas en un lugar sagrado.
«La Iglesia tiene mucho interés en recordar la importancia del cuerpo y de los restos mortales que esperan la resurrección», señaló Suárez, quien incidió en la necesidad de ofrecer a las familias un lugar donde recordar a sus seres queridos y mantener la oración por ellos.
Un diseño inspirado en el camino hacia la vida eterna
Los arquitectos explicaron que el proyecto aprovecha un espacio histórico de piedra y ladrillo, con bóveda y ventilación e iluminación natural a través de un hueco que da a la calle Puertas del Sol.
La propuesta plantea un recorrido simbólico hacia la vida eterna, desde la escalera de acceso hasta un atrio que conduce a la zona principal de los columbarios. Al fondo se habilitará un espacio de recogimiento y oración con una pequeña mesa de altar donde podrán celebrarse responsos.
La intervención se ha diseñado mediante módulos reversibles y compatibles con la conservación del edificio, declarado Bien de Interés Cultural. Los materiales combinarán elementos tradicionales, como el ladrillo y los morteros de cal, con madera y mármol en tonos claros. La iluminación indirecta contribuirá a crear un ambiente de intimidad y recogimiento.
El proyecto también contempla una posible ampliación con cuatro módulos centrales que aportarían otros 64 nichos.

Recuperar la tradición funeraria de Santiago
El historiador Antonio Luis Jiménez Barranco destacó la idoneidad histórica del emplazamiento, recordando que la iglesia de Santiago fue durante siglos uno de los principales lugares de enterramiento de la población montillana.
Según explicó, a partir de la documentación histórica y testamentaria conservada, entre el 80 y el 85% de los montillanos fallecidos entre la Edad Media y el siglo XIX podrían haber recibido sepultura en este templo.
Las capillas acogían los enterramientos de sus fundadores, familiares y miembros de las cofradías, mientras que el resto de la iglesia también se utilizaba para las sepulturas. Esta tradición comenzó a cambiar a principios del siglo XIX, especialmente tras la epidemia de fiebre amarilla de 1803, que impulsó la creación de cementerios extramuros. En Montilla, el primer recinto funerario se estableció en el entorno de la ermita de la Veracruz.
Para Jiménez Barranco, el nuevo proyecto permitirá recuperar parte de esa función histórica y contribuir a revitalizar el templo y su entorno.
Un cenizario común con finalidad social
Uno de los aspectos destacados de la iniciativa es la creación de un cenizario común que tendrá también una finalidad social. Fernando Suárez explicó que la parroquia quiere ofrecer este servicio sin coste a personas vinculadas a los programas de Cáritas que no dispongan de recursos para acceder a otro espacio de enterramiento.
En este depósito también podrían terminar las cenizas que, transcurrido el periodo de concesión, no sean reclamadas por sus familiares.
Asimismo, el párroco anunció que, una vez construido el columbario, la misa de los domingos a las doce del mediodía se ofrecerá especialmente por los difuntos cuyos restos reposen en este lugar.
Una propuesta pendiente de autorizaciones
El proyecto se encuentra todavía en una fase inicial e informativa. No están definidos los precios, las condiciones de las concesiones ni los plazos de ejecución. Su desarrollo dependerá de las autorizaciones patrimoniales así como de la aprobación del Obispado de Córdoba.


La parroquia quiere conocer ahora el interés de los montillanos por esta iniciativa y estudiar las posibilidades de financiación, ya que será necesaria una inversión importante.
Las personas interesadas en el futuro columbario pueden ponerse en contacto con la Parroquia de Santiago para trasladar su disponibilidad e interés.
