La Hermana Inmaculada Contreras y el músico venezolano Luis Martínez, impulsan un coro de usuarios y voluntarios del Comedor Social que crea vínculos y cambia vidas.

Este proyecto pone de manifiesto el poder transformador de la música, capaz de unir a personas con realidades muy distintas, mejorar el ánimo, crear vínculos y generar espacios de convivencia. El coro del Comedor Social ‘San Juan de Ávila’ de Montilla, integrado por alrededor de una veintena de usuarios, junto a las voluntarias y voluntarios, tiene como objetivo ofrecer un momento de encuentro en el que compartir, expresarse y sentirse parte de una comunidad.

La iniciativa cuenta con la colaboración de Luis Martínez, músico venezolano con amplia experiencia en proyectos sociales y educativos, quien ha encontrado en el comedor un espacio donde seguir poniendo la música al servicio de las personas. Junto a él, la Hermana Inmaculada, alma mater del coro,  acompañada de su bandurria, continúa en Montilla una labor que ya desarrolló durante años como misionera en Perú, donde su música se ganó el cariño y los corazones de muchas personas.

En la entrevista hablamos del origen del proyecto, de la ilusión que está despertando entre los participantes y de cómo el Comedor Social se convierte, día a día, en un espacio de acogida, familia y esperanza.

Entrevista: Hermana Inmaculada Contreras y Luis Martínez

La música vuelve a demostrar su poder transformador, creando lazos, despertando sonrisas y dando voz a quienes, a través del canto, encuentran un espacio donde sentirse escuchados y valorados.

El coro se presentó en la comida de Navidad del Comedor Social
voluntarias y usuarios en uno de los ensayos