El programa “Educar para Cuidar” ha comenzado en el IES Emilio Canalejo y recorrerá todos los centros educativos de Infantil, Primaria y Secundaria, con el objetivo de enseñar al alumnado a reconocer el sufrimiento, gestionar sus emociones y acompañar a quienes lo necesitan.

La asociación ACOSENT ha puesto en marcha en Montilla el programa educativo «Educar para Cuidar: Sembrando Cuidado y Compasión desde la Infancia», una iniciativa que busca fomentar entre niños y jóvenes la cultura del cuidado, la empatía y la compasión. El proyecto ha arrancado en el IES Emilio Canalejo y se extenderá a los distintos centros educativos de la localidad, con actividades adaptadas a cada etapa formativa.

En esta entrevista, la presidenta de ACOSENT, María Luisa Hidalgo, junto a los monitores José Antonio de la Torre y Marisol Ramírez, explican los objetivos de un programa que invita al alumnado a detenerse, reconocer sus propias emociones y comprender que todas las personas afrontan dificultades, aunque no siempre sean visibles.

A través de dinámicas participativas y herramientas de acompañamiento, la iniciativa pretende fortalecer las capacidades emocionales de niños y niñas y adolescentes, prevenir situaciones de aislamiento y acoso escolar y enseñarles que escuchar, comprender y estar al lado de quien sufre también son formas esenciales de cuidar.

Entrevista | María Luisa Hidalgo, José Antonio de la Torre y Marisol Ramírez

Tras la buena acogida de las primeras sesiones en el IES Emilio Canalejo, ACOSENT continuará desarrollando el programa en otros centros, entre ellos el IES Inca Garcilaso. La propuesta contempla, además, la participación de miembros de la asociación y del profesorado, que podrá asumir el desarrollo de las actividades educativas con materiales y metodologías adaptados a cada etapa.

Con «Educar para Cuidar», ACOSENT reivindica la importancia de aprender a parar, escuchar y estar presentes en una sociedad marcada por las prisas y la exigencia, recordando que cuidar también significa acompañar, ofrecer apoyo y hacer más ligera la carga emocional de quienes nos rodean.