
El Ayuntamiento de Montilla ha celebrado un encuentro abierto a la ciudadanía para presentar los avances del Plan de Accesibilidad, actualmente en fase de redacción, y recoger propuestas que contribuyan a mejorar la movilidad, la orientación y el uso de los espacios públicos y edificios municipales. El documento busca identificar las barreras existentes y establecer prioridades para avanzar hacia una ciudad más cómoda, accesible e inclusiva.
El alcalde, Rafael Llamas, la teniente de alcalde de Modelo de Ciudad, Lidia Bujalance; y la arquitecta especializada en accesibilidad de Code Ingeniería y responsable del proyecto, Mariela Fernández, han participado en la presentación de este proceso de trabajo, que incorpora tanto el análisis técnico como la experiencia cotidiana de la ciudadanía.
Rafael Llamas, resaltó la relación entre accesibilidad y calidad de vida, al considerar que esta debe medirse por el nivel de convivencia que ofrece una ciudad. En este sentido, defendió la necesidad de mejorar los espacios públicos y edificios municipales, como lugares en los que se desarrolla la vida cotidiana, y de encontrar un equilibrio entre las necesidades de los peatones y el espacio destinado a los vehículos.
Para la teniente de alcalde Lidia Bujalance, la accesibilidad es una prioridad para el equipo de gobierno, al afectar a personas con distintas necesidades físicas y sensoriales. Por ello, “queremos que el plan no sea únicamente un documento técnico, sino una herramienta que responda a las dificultades reales que encuentran los vecinos en sus desplazamientos y en el acceso a los servicios públicos”. Tras los trabajos de diagnóstico desarrollados durante los últimos meses, “esta fase permite incorporar las aportaciones de quienes recorren a diario las calles y utilizan los espacios públicos”, defendiendo la participación vecinal como una vía para identificar necesidades que pueden pasar desapercibidas en los estudios técnicos.
Análisis físico, sensorial y cognitivo
Mariela Fernández detalló que el diagnóstico combina la recogida de datos urbanos mediante dispositivos con cámaras e inteligencia artificial con el análisis de los edificios municipales. Esta tecnología ha permitido localizar barreras físicas en las calles, mientras que la participación ciudadana ayudará a completar la evaluación con las dificultades y necesidades percibidas por los usuarios.
El plan contempla las distintas dimensiones de la accesibilidad: física, sensorial —relacionada con la vista y el oído— y cognitiva, vinculada a la comprensión del entorno y la orientación. Fernández recordó que estas mejoras no benefician exclusivamente a las personas con discapacidad, sino también a todas las personas que se mueven con un cochecito de bebé o personas que transportan la compra, etc.
La arquitecta apuntó que la accesibilidad cognitiva es uno de los ámbitos en los que todavía existe margen de mejora, tanto en Montilla como en otros municipios.

Para ampliar el diagnóstico, el Ayuntamiento ha habilitado una encuesta ciudadana que puede cumplimentarse mediante un código QR o en papel. El objetivo es recoger propuestas que permitan completar el estudio técnico antes de definir las prioridades de actuación.
Actualización del plan de 2003
La redacción del nuevo Plan de Accesibilidad comenzó a presentarse el pasado mes de abril como parte de la actualización del documento municipal vigente desde 2003. El Ayuntamiento puso entonces en marcha un diagnóstico de las calles y los edificios públicos mediante tecnología de captación de imágenes e inteligencia artificial, con el fin de localizar barreras y disponer de información precisa para planificar futuras intervenciones.
El trabajo iniciado en primavera entra ahora en una nueva fase con la participación ciudadana, que permitirá complementar los datos técnicos con las experiencias de los vecinos y contribuir a definir las actuaciones prioritarias para una Montilla más accesible e inclusiva.
