Unos 150 sacerdotes de la Diócesis de Córdoba han celebrado en Montilla la fiesta de San Juan de Ávila, Doctor de la iglesia y patrono del Clero secular

La festividad de San Juan de Ávila ha congregado este jueves en Montilla a alrededor de 150 sacerdotes de la provincia en la basílica que alberga el sepulcro del santo y Doctor de la Iglesia, en un encuentro de especialmente significativo al conmemorarse el 500 aniversario de su ordenación sacerdotal y en el marco de los seis meses jubilares concedidos por el papa. 

La jornada, que tradicionalmente se celebra el 10 de mayo, se ha adelantado este año por coincidir la fiesta con el domingo.

La celebración ha comenzado con un acto institucional en el Ayuntamiento de Montilla, donde el alcalde, Rafael Llamas, y la corporación municipal han recibido al obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, acompañado por el rector y el vicerrector de la basílica, Fernando Suárez y Javier González, en su primera visita oficial al Consistorio desde su llegada a la diócesis. Durante la recepción, el prelado ha firmado en el Libro de Oro de la ciudad, dejando constancia de su visita institucional.

El alcalde ha destacado la estrecha vinculación de la ciudad con San Juan de Ávila, recordando que vivió más de 30 años en Montilla, donde reposan sus restos y de la que es hijo adoptivo. Asimismo, ha subrayado el valor histórico, espiritual y cultural del santo, así como los proyectos conjuntos con el Obispado vinculados al turismo religioso, como la iniciativa “Ruta Vitis Dei”.

Por su parte, el obispo ha expresado su satisfacción por celebrar por primera vez en Montilla la festividad como prelado de la diócesis, destacando la figura de San Juan de Ávila como “referente de la espiritualidad sacerdotal” y misionero incansable dedicado a la predicación y al servicio de los más necesitados. También ha agradecido la acogida del Ayuntamiento y la colaboración de la ciudad con la diócesis de Córdoba.

El obispo pide a los sacerdotes que «entreguen su vida con amor y por amor».

Tras el acto institucional, la celebración ha continuado en la Basílica de San Juan de Ávila, donde el obispo ha presidido la eucaristía ante unos 150 sacerdotes.

Según recoge la diócesis de Córdoba “En su homilía, monseñor Jesús Fernández ha subrayado el valor del santo como modelo de entrega sacerdotal, recordando que el presbítero está llamado a ser “sal de la tierra y luz del mundo”, viviendo unido a Cristo en el servicio y la oración. También ha llamado a evitar la superficialidad en la fe y ha invitado a los sacerdotes a renovar su vocación con fidelidad al Evangelio.

En este sentido, ha insistido en que el sacerdote debe vivir unido a Cristo a través de la oración y el servicio, evitando caer en la “mundanidad” o en una fe superficial. 

Finalmente, ha reflexionado sobre la situación de la Iglesia en la sociedad actual, reconociendo la necesidad de reforzar su credibilidad desde la coherencia y la fidelidad a la misión evangelizadora.

Por último ha felicitado a los sacerdotes que cumplen sus Bodas de Oro y de Plata este año, como son: Rafael Mª Santiago Sánchez, Manuel Sánchez Palomo, Antonio Gómez Rodríguez y Antonio José Núñez Blanco, en su cincuenta aniversario sacerdotal; y Diego Molina Aguilera, Esteban Antonio Gudiño Briceño, Manuel María Roldán Roses y José Martínez Vigil-Escalera que han cumplido sus Bodas de Plata.

Tras la misa los sacerdotes se desplazaron hasta el Teatro Garnelo donde el obispo ha ofrecido una ponencia centrada en la dimensión pastoral en la vida del presbítero. A lo largo de la mañana numerosos sacerdotes han visitado la histórica casa de San Juan de Ávila.