Un numeroso grupo de jóvenes montillanos vive desde el pasado 16 de julio una intensa y emotiva experiencia misionera en Picota, en la región amazónica del norte de Perú, donde la Diócesis de Córdoba mantiene un puente misionero activo desde hace años.

Nuestros misioneros han cruzado el océano para llevar la esperanza, la ayuda y la cercanía de la Iglesia a las comunidades más olvidadas del Perú.

Acompañados por Fernando Suárez, rector de la basílica de San Juan de Ávila, y por el salesiano Ildefonso Casas, los 13 jóvenes han comenzado ya su labor misionera en comunidades situadas en la selva amazónica.

Desde Picota, Fernando Suárez ha enviado un mensaje: «Estamos muy contentos. Hemos venido a compartir durante casi un mes nuestra experiencia de fe con estas comunidades y nos acordamos mucho de todos vosotros». El sacerdote ha expresado su deseo de que esta experiencia ayude a fortalecer la fe de los jóvenes misioneros.

Os dejamos algunas imágenes: